El nuevo diseño del jardín de la Glorieta de Ontinyent incluirá un 50% más de zonas verdes y duplicará el arbolado preexistente en este emblemático espacio. Así se ha confirmado en la presentación del proyecto de mejoras que se han iniciado en este histórico jardín, unas obras que ya han dado comienzo y que se prevé que pueda estar listas antes del verano, con un presupuesto de 325.000 euros.

El alcalde de Ontinyent, Jorge Rodríguez, que acudió a la presentación junto a los regidores Sayo Gandia (Parques y Jardines); Joan Sanchis (Territorio); Manuel Cuesta (Servicios Municipales), el arquitecto Manuel Ramos y varios técnicos de la obra y municipales, ha destacado la importancia de los trabajos, “no solo en la parte económica, sino también por aquello que supone de revitalización de un jardín histórico, que venía estando infrautilizado, y que con esta actuación surgida a instancias del proceso Ontinyent Participa queremos relanzar y potenciar”, manifestaba.

El primer edil también ha puesto de relieve el impacto del conjunto de las actuaciones previstas a la zona, que incluyen también la II fase de obras en el Museo del Textil y la remodelación de la Plaza de la Concepción. Precisamente por el vínculo existente entre estas zonas, la parte del acceso al jardín se hará en una segunda actuación, que irá enjarje a la actuación prevista en la plaza.

Sayo Gandia destaca el protagonismo que adquirirán las zonas verdes “en una superficie históricamente árida que vamos a llenar de verde, con un mayor protagonismo de la jardinería, que aumentará en un 50% y tendrá una armonia cromática que dará a la Glorieta un aspecto muy diferente”. Las actuaciones en la jardinería supondrán mejoras tanto a los estratos arbóreos, como arbustivos y florales. Así, se contará con alrededor de medio centenar de nuevos árboles de especies como arces, cipreses, fresnos, plataneros, roble valenciano o carrascas, “entre otros ejemplares de una gran diversidad ecológica, caducos y perennes, grandes y pequeños, autóctonos y foráneos". También se proyectan tres espacios de prados de tipos césped y un espacio floral en la entrada.

El arquitecto Manuel Ramos explica que la mejora de la vegetación es una de las tres grandes líneas de la actuación que va a ejecutarse. Las otras dos consisten en la renovación de los juegos infantiles y las mejoras al alumbrado. Ramos sostiene que “partiendo de un espacio de tierra 'morterenca', aumentar en un 50% los espacios verdes supondrá crear un espacio más acogedor, además de mejorar notablemente la recogida de agua al subsuelo”, señalaba.

Los juegos infantiles serán reubicados con un uso predominante de la madera. Se diferenciará una zona para niños de mis edad, con una cúpula con redes tridimensionales; y otra para los más pequeños, con zonas de juego con arena. Por otra parte, el proyecto planea conjugar el alumbrado suspendido en el aire con farolas de pie readaptadas para reducir la contaminación lumínica. La actuación contempla el escombro de las construcciones añadidas a la “Casa del Jardinero” original, un edificio de 2 plantas en el acceso al jardín del que todavía no se ha determinado el uso final.

La regidora Sayo Gandia incide en que el nuevo diseño “respeta las diferentes sensibilidades y las aportaciones que hemos recibido", en la apuesta "por el consenso que siempre ha hecho el gobierno de Ontinyent", concluye.