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Absuelven de otro fraude millonario al ontinyentí de las 10.000 empresas

El suministrador de las sociedades de Gürtel o Nóos, encarcelado por otras causas, se enfrentaba a una pena de 6 años de prisión en Granada

El vendedor de sociedades Ramón Cerdá. | LEVANTE-EMV

Su nombre, junto al de su domicilio de Ontinyent, aparecen en los casos de corrupción más sonados de la historia reciente de España, desde Gürtel a Nóos pasando por Nueva Rumasa, Marsans o Gowex. Llegó a estar vinculado a casi 10.000 empresas «durmientes» que creaba y, en ocasiones, servía en bandeja a los intereses opacos y defrautorios de redes de estafa y blanqueo a gran escala. Hasta que en 2017 comenzaron a lloverle las condenas de la Audiencia Nacional y acabó ingresando en prisión.

Pero no todas las (muchas) acusaciones que han sentado al letrado y novelista Ramón Cerdá Sanjuan en el banquillo terminan señalando el camino de la cárcel. El ontinyentí ha salido absuelto de su último juicio conocido en la Audiencia Provincial de Granada después de que otra de las mercantiles que administró y vendió en 2013, Aristando Grupo Inversor, SL, se utilizara para defraudar al fisco más de 600.000 euros en el marco de un entramado creado por tres empresarios de la industria cárnica que han sido condenados a un año y seis meses de prisión y al pago de una multa de 2,4 millones de euros cada uno por un delito contra la Seguridad Social.

Los acusados emplearon varias empresas utilizando a testaferros como apoderados y fueron trasladando trabajadores y costes de unas sociedades a otras con el objetivo de eludir las deudas contraídas y de utilizar el dinero de las cuotas de la Seguridad Social y la cuota obrera procedente de las nóminas de los operarios y la cuota empresarial para autofinananciarse y obtener un enriquecimiento injusto, pese a disponer de una capacidad económica empresarial en ventas superior a los 2,8 millones de euros.

La Fiscalía pedía seis años

La Fiscalía pidió inicialmente para Ramón Cerdá la misma condena que para los empresarios investigados como presunto «cooperador necesario» de las operaciones ilícitas: seis años de cárcel y 6,8 millones de euros de multa por el fraude. Sin embargo, al inicio del juicio oral el Ministerio Público retiró la acusación contra el abogado de Ontinyent. Durante la vista, la representación de Cerdá defendió que la actividad de constituir y vender sociedades fantasma no es ningún delito. La defensa hizo hincapié en que no se produjo ningún tipo de cooperación en este caso porque los condenados hubieran podido comprar las empresas en otro lugar, o constituirlas ellos mismos, como de hecho hicieron en otras ocasiones, sin que hubiera pruebas del conocimiento y la voluntad por parte del ontinyentí de la actividad ilícita desarrollada tras la venta de su empresa.

En 2017, la Audiencia Nacional impuso al también novelista 3 años de cárcel por defraudación tributaria, asociación ilícita y falsedad continuada en documento público como parte de una macrotrama empresarial que defraudó 3 millones en el pago del IVA utilizando sus sociedades pantalla. Un año después se le impuso una condena similar por delitos parecidos. En 2018 llegó una tercera sentencia en contra que le atribuyó un papel relevante a la hora de ofrecer posibles testaferros a otra trama.

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