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El Supremo libra a Bankia de devolver a los acreedores de Llanera 100.000 € en acciones

El extinguido grupo constructor de Xàtiva compró valores del banco en su fraudulenta salida a bolsa años después de declararse en quiebra - El tribunal rechaza anular la adquisición pese al engaño porque la reclamación se produjo fuera de plazo

Una grúa retira el gran panel de Llanera en Xàtiva, en 2012. | PERALES IBORRA

Unos años después de protagonizar la primera gran quiebra inmobiliaria de España, los responsables de la hoy extinguida constructora de Xàtiva Llanera, SL se subieron al carro de la salida a bolsa de Bankia con la suscripción de 100.000 euros en acciones del banco (hoy absorbido por Caixa Bank) en el tramo minorista. La operación resultó un fracaso.

Aunque en diferentes procesos la entidad financiera terminó siendo condenada a devolver grandes cantidades a sus inversores después de demostrarse que la información proporcionada no reflejaba su verdadera situación económica, no todos los accionistas han conseguido recuperar su dinero. El Tribunal Supremo ha cerrado de manera definitiva la puerta a los intentos de los liquidadores de Llanera de ver reembolsada la cantidad depositada por la compañía en 2011 para atender los numerosos compromisos que se quedaron pendientes con los acreedores cuando se dio carpetazo al procedimiento de liquidación del buque insignia del grupo, en 2019. De hecho, cuando el juez declaró concluido el concurso de acreedores, se cifró en un 38 % el porcentaje de la deuda ordinaria de la constructora que pudo saldarse. Cuando suspendió pagos en 2007, el conglomerado acumulaba un pasivo de 700 millones de euros.

El motivo por el cual ha sido desestimado el último recurso presentado por los administradores concursales de Llanera no es otro que la prescripción del derecho de solicitar la anulación y el reembolso de las acciones adquiridas. La Audiencia Provincial ya consideró caducada con anterioridad la reclamación, puesto que se fijó como fecha de inicio del plazo para exigir la devolución del dinero el 25 de mayo de 2012, cuando la reformulación de las cuentas de Bankia desveló que la situación de la entidad financiera era mucho peor de la que exhibía. La demanda de los representantes de la mercantil en liquidación de la Costera se presentó en los juzgados de Xàtiva el 29 de julio de 2016, transcurrido el plazo legal de tres años para ejercer la acción de responsabilidad. En su recurso de casación ante el Supremo, sin embargo, éstos invocaron diversas sentencias contradictorias para argumentar que el inicio del cómputo para ejercer la acción de anulabilidad debía situarse en diciembre de 2014, momento en el que los peritos del Banco de España presentaron un informe ante la Audiencia Nacional que puso de manifiesto la falsedad de las cuentas registradas por Bankia en el momento en el que desplegó la operación de la salida a bolsa.

Indemnización prescrita

Los administradores concursales pidieron que se declarara la nulidad de la compra de valores de Bankia por parte de Llanera Urbanismos e Inmobiliaria, SL (absorbida posteriormente por la matriz Llanera, SL) en julio de 2011 (unos días antes de la salida oficial a bolsa) y que se restituyeran las prestaciones abonadas, con sus frutos e intereses desde la fecha de la operación. También reclamaron que se declarara la responsabilidad del banco por incumplir sus obligaciones de transparencia e información completa y veraz acerca de su situación financiera y patrimonial en la Oferta Pública de Adquisición, y que se le condenara pagar 99.819 euros en concepto de indemnización por daños y perjuicios (más intereses).

Pero los tribunales también han considerado prescrita la acción indemnizatoria, al tomar como punto de partida del plazo legal de tres años la misma fecha que para la reclamación de nulidad. El Supremo sostiene que la administración de la constructora pudo tener conocimiento del engaño de la salida a bolsa de Bankia en el momento en que se reformularon sus cuentas y se suspendió su cotización, en mayo de 2012.

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