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La Fira de Novembre de Ontinyent ya es una Fiesta de Interés Autonómico

Desde el consistorio destacan que hasta 260.000 visitantes disfrutan del evento

Visitantes de la edición 2019 del evento, antes de que fuera cancelado por pandemia, | PERALES IBORRA

La conselleria de Turisme reconoció ayer la Fira de Novembre de Ontinyent como Fiesta de Interés Autonómico, aprobando así la solicitud presentada por el consistorio a principios del presente mes de junio. El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) recogió ayer la resolución dictada desde el ejecutivo autonómico, en la que se oficializa la distinción.

En el documento se apunta que la Fira de Novembre formará parte del Registro especial de fiestas, itinerarios, publicaciones y obras audiovisuales de interés turístico de la Comunitat Valenciana.

Sayo Gandia, concejal de Turismo en el Ayuntamiento de Ontinyent, apuntó ayer que la nueva distinción de los festejos es «una muy buena noticia. Hablamos de una de las fiestas más tradicionales de Ontinyent después de los Moros y Cristianos, que ademas organiza de forma exclusiva el ayuntamiento».

Para poder optar al reconocimiento, el consistorio de la Vall envió una amplia memoria descriptiva a la conselleria de Turisme. Sus responsables destacan que durante los últimos 15 años, la cita «ha registrado alrededor de 200.000 visitantes durante el fin de semana que se celebra». «Estas cifras de visitantes, varían en función de la situación climatológica debido a que las atracciones mecánicas no pueden funcionar en condiciones de lluvia por seguridad de los visitantes. Los últimos años, gracias a la diversificación de este acontecimientom Ontinyent ha conseguido mejorar la calidad del producto turístico y conseguir la sorprendente cifra de 260.000 visitantes, según fuentes de la Jefatura de la Policía Local».

Normalidad prepandémica

Gandia expuso que la idea del consistorio es volver a la normalidad prepandémica: «El objetivo es retornar al evento de hace dos años, como está pasando en todas las fiestas, aunque es cierto que las administraciones debemos estar vigilantes y siempre vivimos pendientes de la incidencia de la pandemia, esa es la verdad».

La titular municipal de Turismo también apuntó que la edición del 600 aniversario de la Fira, en el año 2018, fue un «verdadero punto de inflexión para el evento. Se hizo una renovación total de la ubicación, estableciendo itinerarios diferentes».

También cabe recordar que la edición del año pasado tuvo una duración de cuatro días —y no de dos jornadas como en otros ejercicios— ya que discurrió entre el 19 y el 22 de noviembre, debido al traslado de uno de los días festivos locales por la suspensión de los festejos de Moros y Cristianos a causa de la pandemia.

Desde el consistorio también destacan la diversificación de un evento que ha cogido fuerza durante los últimos años: «Tanto la feria del automóvil como la participación del comercio y la hostelería local han ido en aumento. Es cierto que el covid ha dejado a mucha gente en el camino, pero la intención es recuperar el itinerario de paradas completo», argumentó Sayo Gandia.

Privilegio real de 1418

En la memoria descriptiva también se abordan los orígenes de una cita asentada en el panorama festivo de la Vall d’Albaida. Asi, apuntan que el primer documento escrito que tiene relación con la Fira es un privilegio real de 22 de marzo de 1418 concedido por el Alfonso V de Aragón, el Magnánimo. El estudio y edición de los documentos históricos realizado por el archivero municipal Vicent Terol Reig permitió datar el evento. «Las ferias en la Edad Moderna eran una concesión real y tenían una periodicidad anual. A ellas acudían productores, comerciantes y consumidores buscando una transacción ventajosa. Contribuían a fijar precios, facilitaban los intercambios y satisfacían las necesidades», apuntan.

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