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Enguera subasta 15.500 toneladas de madera por 78.000 euros

La corta de pinos paralizada en 2016 se retomará en octubre y se prolongará hasta diciembre de 2023 - El consistorio defiende la necesidad de actuar para prevenir incendios y limpiar el monte

Troncos apilados en la sierra de Enguera tras las actuaciones de limpieza desplegadas en 2016. | PERALES IBORRA

Enguera ha sacado a subasta pública el aprovechamiento maderero de tres montes de la localidad por un importe de 77.783 euros. El ayuntamiento tiene la intención de retomar en octubre el proyecto que quedó paralizado en 2016 como consecuencia de los incumplimientos de la empresa adjudicataria y de las protestas de colectivos ecologistas por las deficiencias detectadas en la materialización de los trabajos.

El pliego de condiciones del contrato fija en 5 euros el precio que obtendría el consistorio por cada una de las 15.566 toneladas de pinos que deberían extraerse en un periodo de 14 meses sobre una superficie de 1.600 hectáreas forestales. Las tareas —que cuentan con el visto bueno de la Generalitat— se centran en los montes de Los Altos, Navalón y La Redonda de la Sierra de Enguera. Aunque las actuaciones ya se adjudicaron en el año 2020, finalmente no llegaron a materializarse y el equipo de gobierno las ha reactivado con vistas a comenzarlas una vez transcurrido el periodo de máxima alerta por incendios.

Desde sectores ecologistas se ha cuestionado la intervención apelando a los malos resultados que dio hace años y considerando excesiva la cantidad de pinos a talar —que cifran en 120.000— para el volumen del contrato. El PSPV también se opuso a la licitación del proyecto en la última junta de gobierno tras acusar al ejecutivo de tratar de evitar el debate y de camuflarlo al pasar su aprobación por este órgano de decisión.

El regidor de Medio Ambiente de Enguera, Fernando García, asegura que las condiciones para desplegar las actuaciones proyectadas no son las mismas que hace unos años y que las tareas de extracción se llevarán a cabo «con mucho control, que fue lo que falló la otra vez». A juicio del concejal, la subasta es necesaria porque «todo el mundo está clamando por los incendios y la gran mayoría opina que lo que falta en el monte es gestión y que se limpieza». «Podemos invertir muchos medios en extinción, pero si no tenemos prevención no sirve de nada», opina García, que apunta que el dinero a abonar por la adjudicataria del aprovechamiento forestal «se reinvertirá en el monte».

El consistorio está estudiando la posibilidad de destinar los ingresos derivados de la extracción de madera a acondicionar y desbrozar el monte bajo en las mismas parcelas en las que se va a sacar la biomasa, con la intención de dejarlas «con la mayor seguridad posible para que los medios puedan actuar en caso de incendios». Entre esas operaciones se incluirían franjas auxiliares. De esta forma también se pretende minimizar el impacto visual que generan las talas a corto plazo, porque según García «se necesitan unos años para ver las ventajas» de estas «limpiezas» del monte. Habrá que esperar para comprobarlo.

El pliego impone más controles para evitar daños

El pliego de condiciones del aprovechamiento maderero refuerza los controles sobre las talas y recalca que las actuaciones deberán desplegarse persiguiendo como objetivo prioritario la estabilidad y la persistencia de la masa, empleando técnicas y métodos que no causen daños innecesarios o irreversibles en la flora. Además, la adjudicataria deberá sacar del monte lo antes posible los árboles cortados y los restos.

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