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El menú de Fira resiste a la crisis: los bares ajustan precios con el 70 % ya reservado

La hostelería de Xàtiva se encomienda a la Fira d'Agost para salvar el año en un contexto de subidas en el que los locales lidian con la falta de personal

Ambiente en una terraza de la Fira de Xàtiva durante 2019. AGUSTI PERALES IBORRA

Puede que la pandemia no nos haya hecho mejores personas, pero al menos ha dotado al ser humano medio de la capacidad de reservar con suficiente antelación en los bares para no quedarse sin sitio. Es una de las derivadas que perciben los hosteleros de Xàtiva en el esperado regreso de la Fira d'Agost con todo su esplendor después del largo parón de dos años motivado por la crisis sanitaria. 

A cuatro días para la inauguración oficial del evento, los cálculos de la Asociación de Hostelería y Ocio de Xàtiva (Ahoxa) apuntan a que en torno al 70 % de las reservas están ya copadas de media durante los días centrales, eso sin contar la multitudinaria jornada festiva del 15 de agosto, para la que muchos locales ya han colgado el cartel de completo.

Las sensaciones por el momento son positivas en un sector que se encomienda a la Fira para salvar un año de incertidumbre económica dominado por la drástica subida de los precios de las materias primas y de la energía. La duración del programa festivo de 2022, que por caprichos del calendario se prolongará durante dos fines de semana, es otro factor que invita al optimismo. «La gente está muy animada y con muchas ganas de Fira este año: muchos reservan con antelación para quedarse tranquilos y lo tenemos bastante lleno todos los días», resume Concha, responsable de la cafetería-restaurante Ca Conxa

A pesar de que los gastos de los negocios hosteleros se han disparado al encarecerse los suministros de los proveedores, el establecimiento de la plaça de la Bassa no tiene intención de trasladar esa subida al menú deFira e intenta mantener los precios ajustados. «A veces no todo es ganar, tenemos que dar un servicio a la gente y de momento están respondiendo», señala la propietaria, que confía en que el acontecimiento sea un revulsivo que ayude a recuperarse al sector tras el mazazo de la covid. 

El presidente de Ahoxa y responsable del Cullerot, Richi Medina, coincide en que la mayoría de los establecimientos no van a encarecer de forma especial sus menús para la Fira, sino que optan por adaptarlos a la coyuntura para atraer a la clientela. «La incertidumbre hace que los precios se ajusten al máximo», incide el hostelero. Las expectativas son más negativas de cara al otoño y quienes están detrás de la barra prefieren «mantener los precios y mejorar la calidad», porque con suerte podrán obtener durante la Fira un colchón de ingresos suficiente al menos para poder ir «tirando» durante todo el trimestre posterior. «Vamos partido a partido», indica. Medina no cree que la inflación vaya afectar de manera extraordinaria al nivel de gasto de la clientela durante estos días, porque habitualmente durante las fiestas y las vacaciones se consume más sin mirar tanto el bolsillo.Eso sí, al menos dos restaurantes han echado el cierre en Xàtiva incapaces de aguantar hasta el inicio del evento. Otros van muy justos, con el agua al cuello por los gastos.

Mano de obra inexperta

Otro problema con el que lidian muchos negocios consiste en encontrar personal capacitado para poder ampliar la actividad durante la Fira y, a estas alturas, la demanda de trabajadores se mantiene. «Las reservas se están cubriendo y las expectativas también, aunque la falta de mano de obra hace que los restaurantes y bares no tengan abiertos todos los servicios que pueden ofrecer o que decidan no ampliar la terraza y quedarse como están», apunta el presidente de Ahoxa. «No hay una oferta laboral buena, carecemos de profesionales porque la gente ha apostado por otros sectores y queda una mano de obra inexperta», ahonda. 

El alto volumen de reservas hace prever «una buena Fira», pero Medina tiene bastante claro que no llegarán a alcanzarse los niveles de beneficios de 2018 o 2019, antes de la pandemia. «Ojalá en septiembre podamos decir que con la Fira vamos a poder aguantar lo que queda de año», zanja.  

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