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El primer concierto pincha en la Murta frente al lleno total del resto de escenarios

Muchachito congrega a menos de 2.000 espectadores mientras el XXV Festival de la Cançó reúne a un millar en la Plaça de la Seu - La Policía refuerza sus efectivos en el Jardí de la Pau por la afluencia y el Palasiet también agota su aforo

Muchachito F22 3 Javier Alcázar Tomás

La entrada era gratuita, pero la afluencia no fue ni mucho menos la esperada. La primera actuación musical programada en el escenario principal de la Fira d’Agost tras el acto inaugural del domingo terminó con un pinchazo de público que contrasta con el gran poder de convocatoria experimentado esa misma noche en el resto de espacios escénicos, a priori considerados minoritarios.

Claro está que no es nada fácil llenar un campo de fútbol como la Murta, pero es que la afluencia al concierto de Muchachito Bombo Infierno fue inferior a la que tuvieron los espectáculos programados en la Fira de 2021, cuando el aforo se limitó a 2.000 espectadores que debían permanecer sentados y guardando las distancias por las restricciones sanitarias.

Según las cifras oficiales, la actuación del veterano conjunto rumbero procedente de Barcelona —que compartió escenario con el «rock exótico» de la recién nacida banda Huracán Romántica— atrajo a alrededor de 1.800 personas al estadio de Xàtiva, aunque el número de invitaciones sacadas con antelación en la web oficial de la Fira era bastante inferior hasta el día 15 y por momentos el campo presentaba un aspecto desangelado.

A la misma hora no cabía ni un alfiler en la plaça de la Seu: un millar de personas siguieron la edición especial del XXV Festival de la Cançó, que reunió a una decena de cantautores y «cantaores» de música en lengua catalana en un homenaje teatralizado a Joan Fuster y a la historia de la «nova cançó» impulsado por elInstitut Valencià de Cultura y conducido por los actores Alfred Picó y Lara Salvador. Entre el reparto coral de voces figuraban Pau Alabajos, Mireia Vives, Toti Soler, Pep Gimeno «Botifarra», Meritxell Gené, Gemma Humet, Feliu Ventura o La María. La velada terminó con la interpretación grupal de «L’estaca» deLluís Llach. Las 800 sillas dispuestas en la plaza fueron ocupadas y alrededor de 200 espectadores permanecieron de pie en los alrededores. A partir de las 23 horas del lunes dio comienzo otro festival de música para un público muy distinto. La «Nit de DJ» abarrotó elEspai Jove del Jardí de la Pau hasta tal punto que la Policía tuvo que reforzar sus efectivos  para garantizar la seguridad del evento. La cita terminó a las 3 de la madrugada. 

Sin sitio en el Palasiet 

La «Nit deSainets» completó la planificación de actividades nocturnas en el primer día oficial de la Fira, con la actuación de los grupos teatrales de las fallas Espanyoleto, Sant Jordi y Sant Feliu.  Los 450 asientos disponibles en los jardines dePalasiet se completaron. 

Programar conciertos después de la pandemia se ha convertido en un actividad más complicada de lo habitual, por la gran cantidad de artistas girando y la elevada demanda de festivales y salas. La amplia oferta del día 15 en la Fira de Xàtiva desde primera hora también puede haber contribuido a la hora de que la entrada en la Murta fuera más floja, junto a las preferencias de los jóvenes ese día por un ocio nocturno más enfocado a la zona de la plaza delMercat —llena a rebosar en el tardeo y por la noche— y a la música electrónica. En ese contexto,Muchachito y su «Club del paro —que hace pocos días estuvo en los jardines deviveros deValència— se quedaron un tanto descolgados. 

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