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La empresa de la basura de la Vall reclama 30.000 euros por la subida del gasóleo

La Mancomunitat descarta la solicitud de reequilibrio económico presentada por Recisa al no estar contemplada entre las medidas de compensación aprobadas por el Gobierno para las empresas por la guerra de Ucrania

Un camión retira los residuos del contenedor de envases en Ontinyent, en una imagen de 2018. PERALES IBORRA

Los sobrecostes generados por el incremento del precio de los carburantes en los últimos meses han desembocado en un nuevo desencuentro de índole económica entre la empresa concesionaria de la basura de la Vall d'Albaida y la Mancomunitat que gestiona el servicio. Recisa presentó a principios de julio una reclamación para el restablecimiento del equilibrio económico del contrato por un importe de 29.353 euros, correspondiente al gasto extra en gasoil soportado por la empresa durante el periodo comprendido entre febrero y mayo de 2022, a razón de 9.785 euros al mes.

Un informe elaborado por la secretaría-intervención de la Mancomunitat de la Vall d'Albaida, sin embargo, cierra rotundamente la puerta a la solicitud de la concesionaria. Aunque el escrito deja claro que es un deber de la administración mantener el equilibrio económico de sus concesiones externalizadas, también invoca el principio de riesgo y ventura que pueden alterar las previsiones manejadas y que deben asumir las empresas.

Después de analizar la reclamación de Recisa, el secretario de la entidad supramunicipal hace hincapié en que, aunque el incremento de los costes de los carburantes ha limitado sustancialmente los beneficios de la concesión en el primer semestre del año, la situación no ha llegado a provocar pérdidas directas al contratista.

Pero el principal argumento para tumbar la solicitud es que las normas dictadas por el Gobierno en materia de revisiones excepcionales de precios en los contratos del sector público como consecuencia de la guerra de Ucrania y del aumento de las materias primas de momento únicamente se han limitado a compensar a los contratos de obras y no de servicios.

En su demanda, Recisa argumenta que está prestando el contrato "sin apenas margen de legítimo beneficio industrial" en los términos en que fue adjudicado por el "desmesurado incremento del precio del gasóleo" que viene siendo asumido y financiado por la compañía, cuyo consumo anual de combustible es de 245.000 litros anuales. La concesionaria alega que su beneficio mensual de 10.525 euros se reduce prácticamente a nada si se le restan los 9.785 euros de gasto extra en gasoil, a tiempo que considera acreditada la concurrencia de los requisitos de riesgo imprevisible, así como el desequilibrio económico del contrato, apelando a la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la doctrina del Consell Jurídic.

A la espera de recibir una respuesta formal de la Mancomunitat, desde Recisa subrayan que su petición no supone ningún conflicto con la entidad ni es nada inusual, sino que la han formulado en todos sus contratos "al igual que lo han hecho todas las empresas del sector". Fuentes de la firma subrayan que una situación como la generada por la guerra no era de ningún modo previsible ni entra dentro del riesgo y ventura. Avanzan que recurrirán la desestimación de su reclamación por la vía administrativa antes de valorar acudir a los tribunales, como ya han hecho otras compañías en la misma situación, por el "agravio comparativo" al quedarse los contratos de servicio al margen del Real Decreto que compensa las consecuencias de la contienda.

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