Con un planeta cada vez más castigado y con el cambio climático haciendo mella en nuestro día a día, muchas son las voces que alertan sobre la necesidad de apuntar hacia prácticas más sostenibles si queremos legar un ecosistema en condiciones a las generaciones venideras. Y en muchas ocasiones, no hace falta hacer un cambio de 360 grados en nuestro modo de actuar, sino mantener las tradiciones y prácticas sostenibles de nuestros mayores. Y ponerlas en valor. 

Este fue el principal objetivo de la demostración que el Consorci de Residus V5 coordinó el pasado jueves en una nave emplazada en Navarrés. María Rosario Vidal, concejal en el ayuntamiento de la localidad de la Canal desde hace ocho años, fue la encargada de conducir la iniciativa. 

De 73 años de edad, ayer apuntó que la práctica pervive en Navarrés gracias a la gente más mayor: «Muchas madres siguen reutilizando el aceite usado y les dan el jabón resultante a sus hijos. Lo cuelan y lo almacenan en tarros hasta mezclarlo con agua, resina, sosa y otros elementos aromatizantes como la pulpa del aloe vera o las esencias que se venden en botellas». La experta comentó que hay varias clases de pastillas de jabón, según la cantidad de sosa y resina utilizada: «La mayoría lo utilizan para lavar la ropa, frotando las manchas difíciles. También se puede usar para lavar las manos o el cuerpo. O para poner la lavadora». Apuntó que es algo que en Navarrés «se lleva haciendo toda la vida», pero que se está perdiendo poco a poco: «La gente joven no lo hace, pero los residentes de 45-50 años sí se están interesando. Es un jabón muy bueno, la verdad». 

Vidal también expuso que los materiales se deben trabajar con cuidado, ya que la sosa desprende vapores tóxicos y que la mezcla resultante debe reposar varias semanas: «Lo primero es mezclar la sosa con el agua y la resina, si se usan todos los materiales. Luego, se va añadiendo el aceite poco a poco. Guardando las distancias, es como hacer un ajoaceite, hay que esperar a que cuaje. Una vez finalizado el proceso la mezcla debe descansar durante un plazo de unas nueve semanas».

Esta práctica no es exclusiva de Navarrés, ya que en otras localidades de la Canal también se mantiene. «Tenemos almazaras y mucha gente viene aquí a hacer su aceite. Aquí siempre ha sido un producto clave», apostilló la experta.

La alcaldesa de Navarrés, Estela del Carmen Darocas, comentó que «es un proceso bastante laborioso, pero aún se mantiene. Es una tradición que permite el ahorro económico y ayuda al medioambiente». También apuntó al origen en la época donde la matanza del cerdo era algo habitual y se aprovechaba todo, incluso el aceite resultante.

Semana de la prevención

La cita que tuvo lugar en Navarrés se enmarca dentro del amplio programa de actos coordinada desde el COR con motivo de la Semana Europea de la Prevención de Residuos. El presidente de la entidad, Vicent Muñoz, comentó que «desde el COR estamos toda la semana recorriendo nuestras cinco comarcas destacando acciones de vecinas como Mari, de centros escolares, de Ayuntamientos y del propio Consorcio para incidir en la necesidad de reducir los residuos en origen en esta semana europea de prevención de residuos». 

A su vez, Muñoz también recordó que «el COR va a destinar el año próximo 600.000 euros en bonificaciones para premiar estas buenas prácticas en la población que haga compostaje o utilice la red de ecoparques».