Los accidentes de tráfico relacionados con el atropello de fauna cinegética siguen al alza en los municipios de la Costera, la Canal y la Vall d'Albaida. Las carreteras de las tres comarcas registraron a lo largo de 2021 un total de 108 siniestros ocasionados por el cruce de animales, de los cuales el 87 % eran silvestres y solo 14 domésticos (perros y gatos).

La última estadística de la Dirección General de Tráfico (DGT) constata un repunte del 10% en los accidentes provocados por jabalíes, una especie cuya sobrepoblación se manifiesta en casi todo el territorio y que está detrás del 75 % de los siniestros contabilizados.

Una docena de vías (estatales, provinciales y autonómicas) concentraron durante el pasado año los 82 accidentes protagonizados por jabalíes, el equivalente a casi dos colisiones a la semana en el conjunto del ámbito geográfico. En la práctica totalidad de los partes documentados únicamente se reflejaron daños materiales, si bien tres de los siniestros se saldaron con otros tres heridos leves que no precisaron de hospitalización. El primero tuvo lugar en la carretera que enlaza Enguera y Anna a las 20.25 horas del 10 de febrero de 2021; el segundo se produjo el 1 de junio a las 5.40 horas en la CV-620 en término de Xàtiva y el tercero se registró a las 2 de la mañana del 4 de julio en la A-7 a la altura de la Llosa de Ranes.

La conocida como autovía del Mediterráneo es, de hecho, la que más siniestralidad presenta como consecuencia del choque con jabalíes, con un total de 17 accidentes: además del ya citado se sucedieron hasta cuatro a la altura de Canals, tres en término de Agullent y de Xàtiva, dos al paso de la carretera por Rotglà i Corberà, uno en dominios de Llanera de Ranes y otro en Aielo de Malferit.

La CV-60 y la carretera de la Canal concentran decenas de siniestros

El segundo trazado con más atropellos globales de jabalíes es la CV-60, con 16 en 2021: a la altura de la Pobla del Duc se identifica un auténtico punto negro con un total de seis, mientras que en Castelló de Rugat y Terrateig se contabilizaron tres colisiones en cada término, por una en l'Olleria y otra en Rugat.

Otro foco con gran concentración de accidentes ocasionados por la fauna cinegética es la carretera que une los pueblos de la Canal. Especialmente conflictivo es el tramo de la CV-580 a la altura de Navarrés, donde se registraron el año pasado hasta siete choques con jabalíes, por los cuatro contabilizados entre Chella y Bolbaite, dos entre Quesa y Bicorp y uno en Anna. En la carretera de Estubeny se notificaron otros tres impactos con estos ejemplares.

La A-35 también es una autovía peligrosa por el elevado número de atropellos de jabalíes: un total de 5 repartidos entre la Font de la Figuera (2), Vallada (2) y l'Alcúdia de Crespins (1). En el trazado de la CV-600 que transcurre entre Barxeta, Llocnou d'en Fenollet y Simat se registraron siete colisiones, mientras que en la carretera que conecta Quatretonda y Llutxent hubo otras siete. La misma cifra de atropellos se contabilizó en la CV-81 en el término de Bocairent, mientras que en el tramo entre Fontanars y Ontinyent fueron 8 las colisiones por el cruce de jabalíes.

El 61 % de los accidentes provocados por el atropello de animales se produjeron entre las siete de la tarde y las doce de la medianoche (sobre todo en los meses de otoño e invierno), mientras que uno de cada cuatro tuvo lugar entre las 24 horas y las siete de la mañana.

Xàtiva es la localidad de las tres comarcas con más partes por colisiones con especies de fauna, con un total de 15 en sus diferentes entradas y salidas. Ahora bien, dos de ellas estuvieron relacionadas con arrollamiento de perros, y en otras dos el choque se produjo por el cruce de un zorro y de un tejón.

Otro dato inusual es que las cabras montesas protagonizaron tres atropellos en la A-35 a la altura de la Font de la Figuera. También se computan otros tres siniestros con zorros implicados y dos con tejones en las carreteras de Estubeny y de Quatretonda-Llutxent.