La entidad Bosc Primigeni, Monau, la Societat Ornitológica Valenciana y el Ayuntamiento de Xàtiva apuestan por la colocación de cajas-nido en los alrededores de la fortaleza setabense para facilitar la reproducción de especies de ave amenazadas. Así, exponen que este tipo de dispositivos "servirán para que algunas especies de páridos, pequeñas aves forestales, puedan hacer nidos en este enclave". El próximo domingo a las 10 horas se ha coordinado una charla sobre las funciones de estos dispositivos, que estará acompañado por una ruta ornitólogica en la que se instalarán varios de estos mecanismos. .

Los responsables de la iniciativa exponen que "muchas especies de aves crían a sus pollos en el interior de agujeros, donde están protegidos de los depredadores. En la naturaleza, los agujeros naturales en troncos o ramas viejas son escasos, lo que obliga a estas aves a competir entre sí por los pocos agujeros disponibles. Además, el ser humano ha reducido aún más la disponibilidad de agujeros dónde criar, por ejemplo cortando los árboles viejos que albergan más oquedades". "Una alternativa a los agujeros naturales son las cajas nido, cajas de madera hechas por el ser humano que se cuelgan de los árboles y ofrecen a los pájaros un lugar adecuado dónde criar. La colocación de cajas nido ayuda a diferentes especies de aves a aumentar sus poblaciones, con los beneficios que ello conlleva para el ecosistema", exponen.

A su vez, apuntan que "todos los pájaros que crían en agujeros son insectívoros, por lo que su presencia revierte en beneficios para las personas. La aves insectívoras se alimentan de mosquitos y de moscas, reduciendo las molestias que estos insectos causan sobre las personas y la propagación de enfermedades; también comen escarabajos y orugas, eliminando las plagas que afectan a los cultivos, con el consiguiente beneficio para el agricultor". Estas cajas son ocupadas por páridos y otras especies que son pequeñas aves forestales, de entre 10 y 15 cm. de longitud dependiendo de la especie, "cuya alimentación es básicamente insectívora (aunque también comen semillas, arañas y bayas). Son especies residentes, es decir, pasan todo el año en el mismo lugar, sin realizar migraciones Al alimentarse de insectos, estas aves contribuyen a mantener los bosques en buen estado de salud, reduciendo los efectos negativos de los insectos sobre el medio ambiente y la economía humana, por ejemplo controlando plagas en los cultivos".

Cartel sobre la actividad programada el próximo domingo para instalar cajas-nido en el entorno del Castell de Xàtiva. Levante-EMV

Procesionaria del pino

También alertan sobre la presencia de la procesionaria del pino: "Una mariposa nocturna que vive en la mayoría de nuestros pinares. Los adultos (los que llamamos mariposas) tienen una vida muy corta, tan sólo viven de junio a septiembre. En esta época ponen de 100 a 300 huevos en la copa de los pinos y poco después mueren. En otoño nacen las larvas (conocidas como orugas). y durante el invierno y la primavera van engordando a costa de comerse las hojas del pino donde han nacido, provocando su defoliación. Cada una de estas orugas están cubiertas de hasta 500.000 pelos urticantes, que les sirven de protección contra la mayoría de pájaros. Además se protegen de los depredadores en el interior de grandes nidos con forma de bolsa. Cuando el árbol en el que se hospedan queda sin hojas, las orugas forman una columna y se desplazan hasta un árbol próximo asemejando una procesión por, de ahí su nombre. Aunque habitualmente los pájaros mantienen a raya a esta especie de insecto, la eliminación de muchos de sus predadores naturales por el ser humano ha provocado que, en la actualidad, la procesionaria se haya convertido en una plaga en muchos bosques valencianos".

Así, el próximo domingo 11 de diciembre se impartirá una charla taller y después se colocarán las cajas nido haciendo un itinerario ornitológico. En la actividad se emplearan cajas nido hechas con materiales reutilizados, disminuyendo la huella ecológica.

"En los últimos años, la presión urbanística e industrial, la agricultura extensiva, la pérdida de bosques y el uso de insecticidas han contribuido a la homogeneización del paisaje y a la reducción de los ecosistemas en los que poder encontrar árboles maduros para que estas especies puedan anidar, y esto ha contribuido al retroceso de las aves insectívoras y murciélagos, especies muy importantes para en control de plagas", apostillan. Y recuerdan que las cajas nidos se han de revisar periódicamente para limpiar y sacar los nidos usados, "así se evitan parásitos para la nueva temporada de cría y también se evitar vulnerabilidad frente a especies depredadoras, ya que si nuevos aves hacen un nido sobre el anterior en una caja nido, este se puede situar a la altura del agujero de la caja facilitando su predación.".

"Las cajas nido ayudan mucho, para la conservación de las aves forestales y consecuentemente en el control de plagas biológicas pero lo más importante es que nuestras administraciones inviertan en recursos para que el medio natural, tenga una masa forestal rica y diversa", finalizan.