Hubiera podido acabar en desgracia, pero por suerte no hay que lamentar heridos. El desprendimiento de la cornisa del balcón de una vivienda de la calle Maians de Ontinyent ocasionó este jueves por la tarde la caída de cascotes de considerable tamaño a la vía pública pocos instantes después de que terminara la procesión en honor a la patrona, que acababa de pasar por delante del inmueble en el tramo final del recorrido, que suele registrar un alto nivel de participación vecinal.

La zona tuvo que ser acordonada después del derrumbe, que se saldó sin daños. Este tipo de desprendimientos es habitual en el casco antiguo de Ontinyent, con un gran número de viviendas abandonadas, con un alto grado de deterioro o directamente en ruinas.

El portavoz de Compromís, Nico Calabuig, ha lamentado el último suceso y ha lamentado "el estado en el que se encuentra la que debería ser una de las principales vías de Ontinyent", en referencia a la calle Maians. Calabuig ha recordado que este jueves "han sido miles las personas, entre ellas niñas y niños, que han llenado la calle para ver a nuestros Gegants i Cabets, los bailes procesionales y la procesión de la Puríssima". Calabuig ha dicho que la situación "tiene diferentes causas que se han convertido en estructurales por el paso de los años" y ha llamado a "analizar con detenimiento" los problemas y a acordar "de manera urgente entre todas las fuerzas políticas, el tejido social y el vecindario una estrategia urbanística que priorice la inversión pública en los espacios públicos más necesitados y que vaya más allá de una legislatura.