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Antifraude archiva la denuncia por la conversión en funcionaria de la jefa de protocolo de Albaida

El organismo solo reprocha al ayuntamiento que no motivara suficientemente el procedimiento para consolidar la plaza ocupada por la secretaria de la alcaldía

El Ayuntamiento de Albaida. Perales Iborra

La Agencia Antifraude ha dado carpetazo a la investigación iniciada hace un año a raíz de la denuncia del concurso-oposición que elevó a la categoría de funcionaria de carrera como técnica de protocolo, comunicación y promoción turística del Ayuntamiento de Albaida a la trabajadora que ejercía como secretaria de la alcaldía en régimen de personal laboral fijo y ha sido empleada municipal durante dos décadas.

El órgano dirigido por Joan Llinares ha decidido archivar el expediente abierto sin apreciar incumplimientos en el procedimiento de regularización de la plaza, a pesar de echar en falta una mayor motivación del mismo.

Después de examinar todos lo pormenores del caso, Antifraude ha emitido una resolución de 58 páginas que concluye con un único reproche final dirigido al consistorio de Albaida, a través de una recomendación que pone el foco en la necesidad de que esta administración "tenga la precaución de motivar los actos administrativos mediante la incorporación previa al expediente de los informes jurídicos correspondiente emitidos por los funcionarios municipales competentes en función de la materia o ámbito que se trate, con la finalidad de evitar tanto situaciones de inseguridad jurídica para los afectados como para erradicar la arbitrariedad en la toma de decisiones por parte de la administración".

El organismo puso el foco en que uno de los requisitos exigidos a los aspirantes para participar en el proceso selectivo en cuestión consistía en "estar ejerciendo funciones propias de personal funcionario en el puesto de trabajo objeto de la convocatoria". En noviembre de 2020, el Ayuntamiento de Albaida aprobó una modificación de la relación de puestos de trabajo que implicaba el cambio de naturaleza laboral a funcionarial del puesto de trabajo de técnico de protocolo.

La trabajadora accedió al régimen laboral del consistorio en 2007 tras superar un examen para una plaza de jefa de Promoción Turística pero fue despedida en 2012, aunque recurrió y una sentencia reconoció su readmisión en el puesto. En 2013 se le asignaron las tareas de coordinación de la agenda y las actividades de la alcaldía y el resto de concejales, la atención al público por parte de la alcaldía o la gestión de la correspondencia y las firmas de la citada área de gestión. Posteriormente, en 2017 se le asignó el puesto de técnica de protocolo.

Curso de formación específico

El informe provisional de la investigación de Antifraude afeó al consistorio que la naturaleza de la plaza en cuestión cambió de laboral a funcionarial sin que en el acuerdo correspondiente se citara la normativa en base a la cual se justificaba esa modificación en la plantilla municipal. El órgano también cuestionó inicialmente la ausencia de una prueba final de carácter eliminatorio en la oposición del proceso de funcionarización denunciado, que consistía en superar un curso de formación específico con una duración de 90 horas.

Tras examinar las alegaciones del Ayuntamiento de Albaida, sin embargo, Antifraude da por buenas sus explicaciones sobre el sistema de evaluación escogido para consolidar la plaza, que incluía la redacción de un proyecto para comprobar los conocimientos adquiridos en el citado curso, teniendo en cuenta que solo había una candidata admitida con la condición de personal laboral fijo de la administración y no existía concurrencia competitiva.

Desde la corporación municipal, además, recalcaron que la funcionarización no es un proceso que tenga por objeto el acceso a la función pública, sino que se trata de un procedimiento restrictivo y excepcional en el que solo puede participar el trabajador que ocupe un puesto de trabajo readscrito al régimen funcionarial con tal de adecuar el régimen jurídico del personal titular de una plaza a la naturaleza jurídica del trabajo que ocupa.

De los más de 70 empleados que conformaban el personal laboral del Ayuntamiento de Albaida, la técnica de protocolo es la única a la que se le aceptó la petición de funcionarizar su plaza aplicando los nuevos criterios definidos por el Gobierno Central para consolidar a interinos, al entender que ella no accedió a dedo al consistorio, sino tras superar un examen.

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