Matisos discordants

El baile de cifras de visitas al castillo

Antonio Martín Llinares

Hasta hace relativamente poco tiempo no existía una estadística de visitantes del castillo de Xàtiva, a pesar de comenzar a ser un monumento cada vez más visitado, y cuando muchos de su tipología en España y en la Comunitat Valenciana, llevaban años registrando el número, procedencia y otras características de sus visitantes. Los registros de las visitas, desde finales de los años 90, en lugar de servir, como valiosa información de mercado, para analizar el mercado turístico receptivo y tratar de mejorar la oferta del monumento y del destino, fueron usados erróneamente por los responsables municipales, desde la concejalía de turno, como termómetro, en función de la cantidad de visitantes de la «buena gestión municipal turística». Una vez más, en la ciudad, en materia de turismo, en lugar de establecer una hoja de ruta planificada para el adecuado desarrollo de Xàtiva como destino turístico, se comenzaba a edificar la casa por el tejado.Pero es que, incidiendo en la equivocación, con una finalidad particular de propaganda electoralista, en lugar del interés general por convertir un recurso con posibilidades para ello en un auténtico producto que contribuya, de una vez por todas, a que Xàtiva sea, de verdad, un destino turístico, en los últimos tiempos, desde el gabinete político-institucional municipal se insiste en comunicar, de la manera que sea, sin una comparativa real y experta, lo que probablemente no dejaría en muy buen lugar a la ciudad, que cualquier dato y gestión municipal turística es el mejor.

Y ello viene al caso por lo que publican estos días los medios de comunicación locales –sigue sin existir la posibilidad para la ciudadanía de conocer la coyuntura turística en espacio oficial publicado- sobre las cifras de visitantes del castillo de Xàtiva durante las festividades de Semana Santa y la Pascua, consideradas para el mercado nacional como la primera temporada turística del año. De lo que se puede leer en distintos medios al respecto de las visitas al castillo desde el año 2018, en este periodo, en ese año visitaron el castillo 12.600 personas o 9.372 según el medio; en 2019, con mal tiempo, la cifra se redujo a 7.365; en 2020 se produjo el cierre por motivo de la COVID-19; en 2021, con restricciones de acceso, visitaron el castillo 9.076 personas; en 2022 fueron 11.427; y finalmente este año 9.142 personas accedieron a la fortaleza setabense en esos días. La nota oficial publicada por el ayuntamiento de Xàtiva titula un incremento del 3% de las entradas al castillo en 2023 con respecto a 2022 y sólo en el interior de la noticia se puede interpretar que tal vez este incremento se ha producido en la considerada segunda Pascua (del 15 al 17 de abril).

El castillo de Xàtiva permaneció cerrado desde el domingo 2 al Jueves Santo 6 de abril con motivo de una filmación de una serie del universo Star Wars. Se insiste que el cierre, sobre cuya planificación existen muchas incógnitas, no ha afectado a esta temporada turística. Pero coincidía con días tradicionalmente festivos en un destacado mercado nacional y de gasto turístico, el madrileño; la festividad del Jueves Santo en 15 comunidades autónomas; y se han producido quejas de visitantes por la desinformación del cierre, con el consecuente daño reputacional, de imagen y de mala experiencia en la visita, publicando un destacado diario de la Comunitat Valenciana, como promoción, la posibilidad de visitar el castillo el 5 de abril. La iniciativa promocional de la filmación de la serie en el castillo es buena –si se sabe aprovechar, que eso es harina del mismo costal- pero hubiera sido deseable una mejor gestión y previsión, ya que se fraguó en FITUR, en el mes de enero, para que no interfiriera con una temporada alta turística nacional que todas la previsiones anunciaban con magníficas cifras de visitantes, como así ha sido en casi todos los destinos. Aunque en Xàtiva lo ha sido menos, pese a anunciar un «cartel de completo» que depende mucho del ya endémico poco número de plazas de alojamiento reglado, olvidando un extraordinario potencial de crecimiento sostenible ¿A quién pretender engañar?

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