La tienda que Bicicletas Sanchis tiene en el polígono del Braçal del Roncador de Xàtiva fue objeto el domingo de un auténtico robo de película, obra de una banda organizada de atracadores profesionales que llegó al establecimiento con un camión y un coche robados a las seis menos diez de la mañana y se fue con más de una treintena de bicicletas robadas de alta gama, cuatro horas más tarde, tras un trabajo de lo más minucioso.

Según han captado las cámaras de seguridad, hasta seis encapuchados comenzaron a colarse en el interior de las instalaciones después de abrir con una maza un butrón de medio metro de altura en una de las paredes laterales de hormigón la fachada de la nave. Antes, los ladrones habían roto  una verja de seguridad que conecta con el muelle de carga y descarga de una empresa aledaña, donde estacionaron el camión ecot100 Nissan con matrícula V-6377-FV. Las imágenes no permiten identificar a los autores, puesto que iban con guantes, pasamontañas y gorras.

Los asaltantes extrajeron las bicicletas de la tienda por un agujero de 1,30 metros de anchura abierto en una de las paredes exteriores

Una vez dentro de las instalaciones, los asaltantes se arrastraron por el suelo con sumo cuidado para evitar que les detectaran los inhibidores de seguridad, y así consiguieron que las alarmas no sonaran hasta las 10.21 horas de la mañana, cuando un error les delató y les obligó a huir de la tienda antes de lo previsto. Eso sí, se marcharon cargados con un suculento botín que les puede reportar decenas de miles de euros. Porque no cogieron las primeras bicicletas que se encontraron por el camino durante el robo, sino que revisaron los precios y fueron a por las más caras. Todos los vehículos desaparecidos costaban más de 1.500 euros.ecot100 Nissan con matrícula V-6377-FV

El butrón por el que se colaron los asaltantes, tapiado. PERALES IBORRA

Los autores del atraco extrajeron las bicis del comercio por el mismo agujero de 1,30 metros de anchura por el que habían entrado tras romper una verja de seguridad exterior, y las fueron amontonando para posteriormente llevarlas a la parte de abajo de la parcela, donde hay un muelle de descarga. Desde un coche de alta gama, también robado, otra persona vigilaba en todo momento que no hubiera nadie en las inmediaciones que pudiera alertar de lo que estaba sucediendo.

"Eran profesionales"

"Eran profesionales, no rompieron las cámaras y actuaron con una tranquilidad increíble. Tenían elegidas las bicicletas que iban a llevarse, miraban los precios e iban a por las caras, no cogieron nada más", señala el propietario del establecimiento, Salvador Sanchis, que lamenta el "importante daño que les ha causado el asalto, a falta de completar el inventario de los elementos desaparecidos para conocer la magnitud exacta del estropicio y acudir al seguro. "El material no es fácil de conseguir y todo lo que nos han quitado no vamos a poner reponerlo", incide Sanchis, exciclista profesional oriundo del Genovés.

Las imágenes grabadas por las cámaras ya están en poder de la Policía Nacional, que investiga lo sucedido. Los autores de los hechos consiguieron hacerse con bicicletas de suspensión y carbono, cuyos precios son muy elevados. Cuando fueron a la zona de las bicicletas eléctricas fue cuando se activaron las alarmas que pusieron a la propiedad en sobreviso. "A través del móvil en la cámara veía un camión en el muelle de la empresa de al lado, pero creía que era algo normal, como todos los días. Iba a ir a la tienda pero me fui en bicicleta a las 7, menos mal porque me los hubiera encontrado", apunta Sanchis.

Cuando la Policía Local y la Policía Nacional se personaron en el lugar de los hechos, en el interior de la tienda ya no había nadie y el camión que había participado en el robo también había desaparecido.