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El exdirector del legado Simarro cuestiona la procedencia de los cuadernos subastados

Todas las obras privadas del pintor setabense Ramón Simarro recalaron en la Fundación creada por su hijo Luis, que hace años sufrió el robo de diversos objetos en la Universidad Complutense

José Javier Campos se muestra muy escéptico ante la posibilidad de que algún pariente del insigne psiquiatra vendiera los dibujos de su padre, como afirma la información de la subasta

Uno de los dibujos del pintor Ramón Simarro a subasta.

Uno de los dibujos del pintor Ramón Simarro a subasta. / Galería Ansorena

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

La subasta de dos cuadernos de apuntes con cerca de 150 dibujos del pintor Ramón Simarro (Novetlè, 1819- Xàtiva, 1855) ha despertado importantes interrogantes entre los expertos en la trayectoria del malogrado artista (fallecido a los 36 años) y de su hijo Luis Simarro, una de las figuras más insignes de la Psicología en España.

Aunque la galería que oferta estas piezas asegura que fueron adquiridas por los actuales propietarios a los herederos del artista, existen elementos desconocidos hasta ahora para la opinión pública que arrojan una sombra de duda sobre su procedencia.

La totalidad de las obras de Ramón Simarro recalaron en la Fundación creada por su hijo para salvaguardar el patrimonio científico, artístico, histórico y cultural que este atesoró durante su laureada carrera y que consta de miles de elementos pictóricos, bibliográficos, documentales y científico-técnicos hoy en manos de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). La notable pinacoteca incluye cuadros de Sorolla, Madrazo, Beruete, Sala, Casanova, y numerosos grabados de diversos autores, entre los que destacan Durero y Goya.

José Javier Campos es uno de los mayores conocedores del legado de Luis Simarro, que este profesor universitario (ahora jubilado) dirigió durante varias décadas, hasta 2021. Cuando el primer catedrático de Psicología Experimental cumplió la mayoría de edad tras quedar huérfano, hizo acopio de todas las pertenencias de sus padres, siendo hijo único.

Uno de los cuadernos e apuntes subastados.

Uno de los cuadernos e apuntes subastados. / Ansorena

Campos subraya que, una vez fallecido el médico, la Fundación fue la heredera de todos los bienes de Ramón Simarro. La única persona con derecho de usufructo sobre la herencia de Luis Simarro fue su ahijada Marina, pero esta nombró al propio director del legado como albacea y nunca intervino en los fondos de la colección.

Hasta 1982, el patrimonio de Simarro se hallaba distribuido entre la antigua Facultad de Filosofía y Letras de la Complutense y el Instituto Luis Vives del CSIC. Ese mismo año, sin embargo, una reestructuración obligó a trasladar todos los bienes a los sótanos de la biblioteca de la Facultad de Psicología de UCM, puesto que buena parte de ellos corrían riesgo serio de perderse o ser destruidos.

Más adelante, los responsables tuvieron que avisar a la Policía ante las sospechas de un acceso no autorizado a los fondos que desembocó en la sustracción de diferentes objetos.  El caso se cerró sin identificar al autor o autores de lo sucedido. Tampoco se averiguó qué material había sido robado, aunque se constató la desaparición de microscopios y cronoscopios ligados a Simarro.

Campos, que está bastante convencido de haber visto los cuadernos entre los archivos de la Fundación trasladados a la facultad, recuerda que antes de los robos grabó un video para documentar todas las piezas de la colección que no se habían inventariado hasta ese momento, aunque el paradero de dichas imágenes tampoco está claro.

Un pintor llamado a la excelencia

Para el exdirector del legado, los apuntes de Ramón Simarro tienen un considerable valor para profundizar en el conocimiento del pintor. "Alguna institución se tiene que mover", observa el doctor en Psicología jubilado. A su juicio, "sería una pena" que cayeran en manos privadas y que la Complutense no tratara de quedárselas. "Era un pintor llamado a ser excelente, pero murió de tuberculosis muy joven. No sabemos cuál habría sido su desarrollo mundial", incide.

Los cuadernos se subastan con un precio de salida de 2.400 euros cada uno. El periodo para presentar pujas está abierto hasta el próximo 21 de mayo.

Simarro estuvo pensionado en Roma con una beca sufragada por empresarios de su tierra natal. Su mujer se sucidió al poco de su muerte, un trágico suceso que dejó a Luis huérfano y a cargo de sus tías siendo un niño. Dadas sus estrecheces económicas, la familia recurrió a su padrino de pila, Luis de Madrazo, que facilitó el ingreso del menor en el Colegio de Nobles de San Pablo.

Los fondos del legado Simarro fueron incautados por el franquismo en 1945 en aplicación de la ley de represión de la masonería, pero se mantuvieron prácticamente intactos tras la guerra y durante la dictadura.

Los cuadernos (que tienen un tamaño reducido y caben en un bolsillo) se subastan con un precio de salida de 2.400 euros cada uno. El plazo para presentar pujas está abierto hasta el próximo 21 de mayo.

El Ayuntamiento de Xàtiva ha descartado intervenir en la compra y ha dejado en manos de la Universidad Complutense la opción de ejercer el derecho al tanteo y retracto invocando un criterio de "unidad archivística". Este diario se ha puesto en contacto con diferentes departamentos de la UCM para conocer si la entidad va a tratar de hacerse con los ejemplares, pero no ha obtenido contestación. La gran pregunta que se abre ahora es si el poseedor de las obras -que se mantiene anónimo- puede acreditar su origen y su propiedad.

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