Crece un 30% el número de menores que reciben ayuda de Cáritas en la Costera

La organización religiosa acompañó en 2023 a un total de 787 personas (un 10% más que en 2022), el 32,78% de las cuales eran niños, niñas y adolescentes (258)

Alimentos almacenados en el economato de  Cáritas en Xàtiva.

Alimentos almacenados en el economato de Cáritas en Xàtiva. / Perales Iborra

La última memoria de gestión elaborada por las diferentes agrupaciones de Cáritas presentes en los municipios de la Costera advierte de un incremento del 10% en el número de personas en riesgo de exclusión social que resultaron beneficiarias de la ayuda de la organización religiosa para cubrir necesidades básicas en 2023.

La red de acogida de Cáritas acompañó el año pasado a un total de 787 personas en sus diferentes centros de la comarca, repartidos en las parroquias de Xàtiva, Canals, l’Alcudia de Crespins, Barxeta, Genovés, Llanera de Ranes, Rafelguaraf, Manuel y la Llosa de Ranes. En 2022, la cifra de beneficiarios fue de 711, 76 menos.

El informe llama la atención sobre el aumento del número de niños, niñas y adolescentes receptores de la ayuda de la ONG, que han pasado de los 194 de 2022 a los 258 de 2023, el equivalente a un repunte del 32 %. Los menores de edad representaron el 32,78% del total de beneficiarios del año pasado, frente al 28% de hace dos ejercicios.

"El encarecimiento significativo del coste de la vida sigue manifestándose con toda crudeza entre las personas en situación de mayor vulnerabilidad en el territorio de nuestra diócesis", recalcan los responsables de Cáritas.

Los perfiles de las personas que reciben ayuda de la ONG vinculada a la Iglesia en la Costera no han cambiado. Quienes con mayor frecuencia solicitan el apoyo de la entidad para cubrir sus necesidades siguen siendo mujeres solas, parejas jóvenes, y personas migrantes, la mayor parte de ellas en situación administrativa irregular.

De hecho, el 68,50% de las personas beneficiarias de la entidad benéfica en 2023 procedían de otros países, mientras que el 31,5 % eran españolas.

La red de Cáritas en la Costera la componen 67 voluntarios. La entidad invirtió en 2023 un total de 36.910 euros en la atención social de las familias beneficiarias

Los datos apuntan al hecho de tener hijos como "uno de los factores de riesgo de exclusión y de transmisión intergeneracional de la pobreza". La organización de ayuda asegura que presta "especial atención" a niños, niñas y adolescentes "para evitar que las situaciones de pobreza y exclusión se perpetúen".

A lo largo de 2023, Cáritas contó en la Costera con la colaboración desinteresada de 67 personas voluntarias. En cuanto a los recursos económicos, los fondos propios suponen el 100% de los ingresos que recibe la entidad. En 2023, Cáritas La Costera invirtió 36.910 euros en la atención social de las familias atendidas. Un 79% de esta cantidad se destinó a cubrir necesidades básicas como alimentación, suministros, ayudas para alquiler, desahucios, pago de recibos, reparaciones en la vivienda, medicamentos o ayudas educativas.

Sede de Cáritas en la parroquia de la Merced y Santa Tecla en Xàtiva.

Sede de Cáritas en la parroquia de la Merced y Santa Tecla en Xàtiva. / Perales Iborra

459 beneficiarios en Ontinyent

Por su parte, Cáritas Ontinyent acompañó a 459 personas beneficiarias en 2023, un 1,24% más respecto al año anterior. En la capital de la Vall d'Albaida fueron atendidos 218 niños, niñas y adolescentes, un 3,8% más que en 2022.

A lo largo de 2023, Cáritas Ontinyent contó con la colaboración desinteresada de 40 personas voluntarias. En cuanto a los recursos económicos, los fondos propios suponen ya el 96,82% de los ingresos que recibe Cáritas en la capital de la Vall d'Albaida, que ascendieron, en 2023 a 31.483 euros.

Los recursos invertidos también se han incrementado respecto a años anteriores y suponen un apoyo fundamental para quienes no pueden ejercer sus derechos y cubrir sus necesidades básicas. En 2023, Cáritas Ontinyent invirtió cerca de 17.536 € en la atención social, un 56% para cubrir necesidades básicas como alimentación, suministros, ayudas para alquiler, desahucios, pago de recibos, reparaciones en la vivienda, medicamentos o ayudas educativas.

El problema de la vivienda

El último informe de Cáritas pone especialmente el foco en la necesidad de implantar medidas para garantizar el acceso a una vivienda digna y adecuada a las personas en riesgo de exclusión. En ese sentido, proponen "ampliar el número de viviendas de alquiler de calidad a precios asequibles; aumentar el parque público de vivienda en alquiler social para aquellas familias con rentas más bajas y cumplir el 3% de dotación residencial que marca la ley, ampliable al 5% para garantizar un hogar a familias en situaciones de extrema necesidad".

Los responsables de la organización también piden a la Administración que "pueda seguir garantizando políticas públicas que dignifiquen a todas las personas y, sobre todo, a aquellas que se encuentran en situaciones vulneradas".

Desde la ONG demandan una mayor agilidad en la tramitación del Ingreso Mínimo Vital para las personas en riesgo de exclusión

En el ámbito del trabajo digno y decente, Cáritas insta a "planificar y coordinar políticas de empleo focalizadas en los colectivos con un acceso más complicado al mercado laboral y que tengan en cuenta la situación personal y familiar de la persona trabajadora".

Asimismo, se han referido a la necesidad de "seguir garantizando el derecho al mínimo vital para todas las personas con un sistema de garantía de ingresos mínimos que esté dotado con la cobertura suficiente y cuya tramitación se agilice".

Con motivo del Corpus Christi - Día de Caridad cuyo lema es “Allí donde nos necesitas abrimos camino a la esperanza”, los responsables de Cáritas han recordado que la Iglesia "tiene la responsabilidad de visibilizar las realidades de injusticia, de sensibilizar a la sociedad pata tener una mirada abierta y amorosa al sufrimiento de las personas más frágiles y a mirarlas desde una perspectiva de derechos y oportunidades".

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