Anfetaminas en épocas de examen y opioides de forma habitual: El agua residual revela los patrones del consumo de drogas en Xàtiva

El estudio epidemiológico desplegado evidencia el consumo de anfetaminas, cocaína y fármacos para el dolor, mientras que el fentanilo aún no se ha detectado

 Los análisis permiten aplicar planes más eficientes

Presentación de los resultados epidemiológicos en las jornadas de Xàtiva.

Presentación de los resultados epidemiológicos en las jornadas de Xàtiva. / Agustí Perales Iborra

Xàtiva acogió este viernes las II Jornadas Internacionales de Epidemiología y Salud Pública, unas jornadas en las que se presentó un informe epidemiológico sobre el consumo de drogas y fármacos en la ciudad a partir del análisis de las aguas residuales. Los resultados arrojan una notable presencia de estas sustancias en un informe que ha permitido también medir las épocas y temporadas con mayor o menor presencia de las mismas. La herramienta para rastrear estas aguas ya se empleó durante la pandemia, para detectar la presencia de la covid-19, y ahora se ha ampliado el uso de la misma para analizar la presencia de sustancias narcóticas y fármacos y a partir de ello abordar aspectos como el consumo de drogas, la salud mental y planes de prevención.

Asistentes a las jornadas de epidemiología y salud pública en Xàtiva.

Asistentes a las jornadas de epidemiología y salud pública en Xàtiva. / Agustí Perales Iborra

Durante la jornada, el director del Instituto de Investigación y Transferencia de la Universidad Internacional de València (VIU), Vicente Andreu, y el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la VIU, Vicente Gea, presentaron los resultados de este proyecto de investigación a partir de la herramienta de monitorización de las aguas residuales para detectar el consumo de estupefacientes y fármacos antidepresivos o estimulantes en Xàtiva. Vicente Andreu expuso que el consumo de fármacos y antipsicóticos ha aumentado desde 2020, a partir de la pandemia de la covid-19, a nivel general, apuntando a un aumento de los problemas de salud mental en población juvenil e incluso infantil. El director del instituto de la VIU concretaba el aumento “en niños de 4 a 9 años, y de 10 a 14 años”. En cuanto al consumo de fármacos, antidepresivos, antipsicóticos, en 2020 “el consumo de antidepresivos asciende al 4,5% y en el caso de tranquilizantes al 11%”, y añadía que “el aumento de recetas de medicamentos antidepresivos y antipsicóticos es de una media del 7 y 8%, y más entre mujeres que hombres”.

Vicente Andreu y Vicente Gea en la presentación de los resultados epidemiológicos de Xàtiva.

Vicente Andreu y Vicente Gea en la presentación de los resultados epidemiológicos de Xàtiva. / Agustí Perales Iborra

El análisis de las aguas residuales en Xàtiva se ha realizado en diferentes colectores, algunos cercanos a centros educativos, y el informe arroja que en la anfetamina “hay una tendencia académica, en periodos pre-exámenes o inicios de periodo estival, y en el caso de MDMA [una droga sintética] sería un consumo más lúdico y recreativo”, exponía Andreu. Destacó que la sustancia del fentanilo, “muy conocida en Estados Unidos, aquí de momento no hay detección”. En cuanto a los cannabinoides sintéticos, “no vemos detecciones, pero sí observamos un descenso en los consumos de PHC [cannabinoide semi-sintético]”. El director del Instituto de Investigación y Transferencia de la VIU también expuso que “en el caso de la cocaína observamos un carácter vacacional, estacional o lúdico, donde se producen los incrementos, pero con un consumo detectable todos los meses del año. En el caso de opiáceos y opioides [medicamentos para tratar el dolor], observamos un consumo continuado”.

Tras el detalle de estos análisis, Vicente Gea aportó una reflexión a partir de ellos afirmando que “conocer estos patrones de consumo es importante para estudiar los factores moduladores” y permitirá hacer “una vigilancia epidemiológica de esas sustancias y de las sustancias que tenemos normalizadas en la sociedad”. Señaló que hay que “comparar la prescripción farmacológica y el consumo, ver si son similares, y si no lo son, ver de dónde salen esas sustancias”. El decano de la Facultad de Ciencias de la Salud también afirmó que la metodología basada en el análisis posibilita “planes más eficientes y dirigidos a los colectivos más vulnerables, para reducir los riesgos”. Vicente Gea ponía de relieve la “importancia de la educación para reducir consumos futuros” y proponía que las escuelas sean “promotoras de salud, con hábitos y conductas adecuadas”. También planteó que estos informes epidemiológicos se “compartan con profesionales, centros de salud, centros educativos y asociaciones y colectivos” para que “entre todos cambiar la situación, mejorarla”, concluyó.

Las II Jornadas de Epidemiología y Salud Pública, celebradas en la Casa de la Cultura, fueron inauguradas por el alcalde de Xàtiva, Roger Cerdà; el CEO de Global Omnium, Dionisio García Comín; el decano de la Facultad de Ciencias de la Salud de la VIU, Vicente Gea; Lorena Saus, CEO de Ascires; Yolanda Orts, directora de Enfermería del Departamento de Salud Xàtiva-Ontinyent y Arturo Morell Alemany, secretario provincial de SATSE València.

Inauguración de las II Jornadas de Epidemiología y Salud Pública en Xàtiva.

Inauguración de las II Jornadas de Epidemiología y Salud Pública en Xàtiva. / Levante-EMV

El coordinador de las jornadas, el investigador setabense José Vicente Benavent, resaltó la existencia de la “herramienta capaz de monitorizar las drogas y psicofármacos más utilizados. Después de 10 meses de monitorización de las aguas residuales de Xàtiva con el objetivo de rastrear las existencias de más de 25 psicofármacos y otras sustancias estupefacientes y posterior análisis, con resultados satisfactorios, se ha llegado a garantizar la total fiabilidad de estos análisis», subrayaba.

El alcalde, Roger Cerdà, exponía que «este importante desarrollo de investigación tiene su antecedente en la forma en que desde el Ayuntamiento de Xàtiva empezamos a gestionar el desafío de la pandemia. Aquel desarrollo nos servirá para dar un importante impulso a la prevención de drogodependencias mediante el análisis de las aguas residuales». El primer edil afirmaba que «no podemos abordar la problemática del consumo de drogas solo desde una perspectiva legal o punitiva, sino que es necesario considerar factores sociales, económicos y de salud mental. El estigma y la marginación de las personas que usan drogas solo agravan el problema. Por tanto, debemos trabajar hacia enfoques más comprensivos y humanos que incluyan la prevención, el tratamiento y la reintegración social. En ese contexto, los planes de prevención son esenciales».

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