Luz verde para el proyecto de reforma de la Ermita de Santa Anna de Ontinyent

El plan, aprobado por unanimidad, incluye modificaciones sobre la propuesta original

ONTINYENT, ERMITA SANTA ANNA

ONTINYENT, ERMITA SANTA ANNA / Perales Iborra

La Comisión de Patrimonio del Ayuntamiento de Ontinyent ha aprobado por unanimidad el proyecto de reforma de la Ermita de Santa Anna de la ciudad, una emblemática construcción del SXV donde se venera la imagen del Santísimo Cristo de la Agonía, patrón de la fiesta de los Moros i Cristians.

El regidor de patrimonio, Oscar Borrell, explicaba que “la construcción ya estuvo objeto en 2023 de una solicitud de licencia de obras por parte de la propiedad de la misma, la parroquia de San Carlos de Ontinyent. Dado su carácter patrimonial, puesto que está catalogado como Be de Interés Cultural e incluido en el catálogo municipal de edificios protegidos con nivel de protección integral, desde la Oficina Técnica Municipal se hacían una serie de informes que han sido atendidos para llegar a este proyecto final, que se ha aprobado por unanimidad”. 

El proyecto de obra, elaborado por el arquitecto local Vicent Palop, plantea una actuación con un presupuesto de ejecución material de 134.517’79 euros, que después de impuestos llega a un coste final de más de 176.000 euros. Se trata de una intervención que incluye numerosas acciones como por ejemplo la restauración parcial de la cubierta encima la nave de Santa Anna; adecuación interior y de la fachada; o mejoras a la accesibilidad, con la creación de una rampa que se ubicará finalmente en uno de los laterales del edificio, y no en la parte frontal como se estaba planteando inicialmente. 

Las obras de la cubierta son de conservación y mantenimiento, debido al deterioro propio de los materiales a lo largo del tiempo, humedades y goteras. El ámbito corresponde solo encima del cuerpo original de la ermita de Santa Anna, primera nave principal y adyacentes paralelas a fachada.

La intervención interior consiste al quitar el muro transversal que separa la ermita del ermitorio, además, las escalas interiores de subida a los dormitorios. De este modo de este a oeste se recuperará la planta de la ermita original en coherencia al que señalan las trazas de la cubierta.

En cuanto a la accesibilidad, el acceso toma como base la escala creada en 1904 y deja la rampa a la derecha como elemento utilitario. Además, se ha revisado la situación de algunos elementos considerados como impropios que estaban al proyecto inicial. La actuación tiene un plazo de ejecución de 9 meses una vez finalizan los trámites previos.