La alta presencia de nutrientes en el agua agrava el estado del embalse de Bellús
La CHJ cuantifica que la biomasa piscícola en la presa es de unas 45 toneladas, “cuando lo normal es que sean unas 3 o 4 toneladas”
El organismo de cuenca trabaja distintas opciones para reducir la “eutrofización” del agua, como el despesque preventivo y selectivo o el dragado de zonas concretas

El embalse de Bellús en una imagen del pasado mes de junio. / Perales Iborra
La sequía está afectando al embalse de Bellús, que ha reducido las reservas de agua a casi la mitad en un año, tal como avanzaba este diario. Pero a este problema del descenso de agua embalsada por la falta de precipitaciones y la sequía prolongada, la presa de la Vall d’Albaida añade otro inconveniente que agrava aún más los problemas de escasez de agua. Y es que el pantano de Bellús acumula un exceso de nutrientes que afecta a la masa de agua. La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) señala que este estado eutrofizado en el que se encuentra el agua del embalse es otro quebradero de cabeza.
El organismo de cuenca, que ya trabaja en diversas opciones para hacer frente a esta abundancia de nutrientes en el agua, ha expuesto esta situación a este diario, tras ser preguntada por el descenso de las reservas hídricas del pantano. La CHJ expresa que en el embalse de Bellús, “los problemas de escasez se ven agravados por el estado de eutrofizado en el que se encuentra el agua del embalse”. Este estado eutrofizado se traduce en que se ha detectado “una abundancia anormalmente alta de nutrientes en esta masa de agua”.
La Confederación explica que la eutrofización es debida al exceso de biomasa piscícola en el embalse y apunta que, según los estudios llevados a cabo por la propia CHJ, en el pantano de Bellús se calcula que hay “en torno a 45 toneladas, cuando lo normal es que sean unas 3 o 4 toneladas”. El embalse de la Vall sobrepasa, en abundancia, estas toneladas de biomasa piscícola, lo que provoca también que haya mayor carga de contaminantes que llegan hasta las aguas a través de las escorrentías, apuntan desde el mismo organismo de cuenca.
La Confederación Hidrográfica del Júcar ya está trabajando para solucionar estos problemas de eutrofización y el organismo afirma que están barajando diversas opciones para disminuir esta sobreabundancia de nutrientes en la masa de agua. Entre ellas, apunta que se están contemplando medidas como el despesque preventivo y selectivo de especies alóctonas para retirar buena parte de la fauna piscícola que habita en el embalse, una medida que ya se ha aplicado “con éxito”, señalan, en otros embalses de la demarcación, como los de Beniarrés o Ulldecona. En estos dos pantanos se ha procedido a la retirada de peces para evitar una mortandad masiva de especies piscícolas y garantizar la calidad del agua, remarcan desde el organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. En estos dos embalses se han retirado peces por el bajo registro de agua almacenada -alrededor del 14 % en el de Beniarrés, situación similar al de Bellús-, así como por las muestras realizadas en estos dos embalses, que reflejaban un “preocupante descenso de los niveles de oxígeno”, indicaban. Los buenos resultados cosechados con esta técnica, consistente en la retirada de peces, anima a la CHJ a aplicar la medida en el embalse de Bellús, ante su elevada biomasa piscícola, calculada en unas 45 toneladas.
Otra de las medidas que se contemplan en el pantano de la Vall d’Albaida, además de la retirada de peces, es el dragado de dos zonas concretas localizadas con acumulación de materia orgánica y nitratos. La CHJ evidencia la necesidad de disminuir la eutrofización, “especialmente en situaciones de sequía prolongada como la actual, en la que la disminución de volumen en el embalse puede producir problemas que afecten al estado ecológico del embalse y a la calidad de las aguas del mismo”, expresa a este diario.
Las actuaciones para controlar la calidad del agua se vienen realizando desde hace tiempo y la CHJ apunta que de forma paralela a estos trabajos que se contemplan, el año pasado instaló un dron-barco para “monitorizar de forma automática” la calidad del agua. Este moderno sistema “envía datos permanentes sobre temperatura, oxígeno, conductividad, PH o clorofila, lo que posibilita un control continuo del estado del embalse”, exponen.
Suscríbete para seguir leyendo
- El teniente coronel acusado de enriquecerse con sobrecostes y mordidas con obras de la Guardia Civil acusa a Asuntos Internos de equivocarse
- Final del Mundial pasada por agua y con un calor asfixiante: la Aemet prevé tormentas con granizo, lluvias y fuertes rachas de viento en la Comunitat Valenciana
- Una mujer fallece al ser arrollada por un tren de la L1 de Metrovalencia tras un despiste
- Una clara mayoría de valencianos prefiere que el paseo García Lorca lleve el nombre de Jaume I
- El río Vaca en Tavernes, Simat y Benifairó de la Valldigna recupera un centenar de especies tras eliminar la caña invasora hace cinco años
- El PSPV pide que el secretario general de la Diputación de Valencia anule el pleno del día 30 por vulnerar sus derechos
- Un helicóptero y cuatro patrullas de la Guardia Civil participan en la búsqueda del toro y las vaquillas fugadas de los festejos de Gátova
- Los valencianos Spanish Brass tocarán el himno de España en la final del Mundial