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Los socialistas de l’Alcúdia y Canals se ofrecen como mediadores en el conflicto del río Sants

Los portavoces de ambos municipios plantean un estudio para conocer más detalles sobre la situación del río

Denuncian la «ruptura» de las relaciones de los Ayuntamientos con los regantes

El río Sants, tras la inyección de caudal de Canals, en julio.

El río Sants, tras la inyección de caudal de Canals, en julio. / Agustí Perales Iborra

L'Alcúdia de Crespins

El río Sants, que atraviesa las poblaciones de l’Alcúdia de Crespins y Canals, lleva meses sin agua, en un contexto de sequía causada por la ausencia de precipitaciones y la sobreexplotación del acuífero aguas arriba. Se trata de una polémica que ambos municipios arrastran desde principios de verano y, pese a los esfuerzos, sus respectivos consistorios no han conseguido llegar a un acuerdo con la comunidad de regantes para intentar garantizar el caudal ecológico. Para los portavoces socialistas, los gobiernos de ambos municipios «han llevado las relaciones con los regantes a uno de los peores momentos en las últimas décadas». Así pues, plantean un espacio de mediación y estudio para solventar el estrés hídrico del río.

Como apunta el concejal socialista en l’Alcúdia de Crespins, Roberto Granero, «la participación, el acuerdo y la negociación entre las partes son fundamentales» para resolver el problema. Granero destaca la gestión de su gobierno cuando renaturalizaron un segmento del río Sants, por lo que, asegura, están «preparados para reconducir la situación». Por su parte, el portavoz socialista de Canals, Cristian Juan, insiste en volver a tender puentes con la comunidad de regantes, ya que «no se está contando con los actores implicados».

Los ayuntamientos emitieron un comunicado conjunto este verano en el que exponían que, pese a haber mantenido reuniones con la Confederación Hidrográfica del Júcar y con los regantes de las acequias de la Vila y de Ranes, no habían podido llegar a un consenso. Los agricultores (que actualmente se abastecen del pozo de la Llosa), proponían la instalación de un gran depósito o balsa en la zona del nacimiento del río y derivar el agua mediante cañerías hasta sus balsas, ya que actualmente el agua se infiltra por el lecho del río, algo natural. A cambio, afirman que cederían uno de sus motores para extraer el agua que se crea conveniente y devolverla para asegurar el caudal ecológico, lo cual necesitaría el permiso de la CHJ.

Los portavoces socialistas de l'Alcúdia de Crespins y Canals en el río Sants.

Los portavoces socialistas de l'Alcúdia de Crespins y Canals en el río Sants. / PSPV

Ante esto, la postura de los ayuntamientos es que el agua que brota del río tiene que transcurrir necesariamente por su lecho. «Solo en los momentos que el agua no nazca de manera natural hay que hacer uso de los motores y la concesión de que ya se dispone, haciéndose responsables de los gastos principalmente las dos corporaciones. Y así, hemos propuesto en las comunidades de regantes que solo se hagan cargo de la parte proporcional al agua que realmente se aprovecha para regar», decía el comunicado de los consistorios.

Toma de decisiones informadas

Con respecto a la pregunta de cómo resolver esta situación, si bien los socialistas son conscientes de que es «complejo llegar a un acuerdo entre las partes» y que es «un problema y un momento demasiado importante para hacer demagogia», señalan que la «dejadez y el abandono del problema no van a hacer que este se solucione». En este sentido, Cristian Juan expone la necesidad de conocer más y mejor la situación del río «para tomar decisiones informadas, con una base técnica que las avale».

Con este fin, apuntan los portavoces socialistas, «es hora de tender las manos a las universidades valencianas, a la Confederación Hidrográfica del Júcar, a los regantes y a los gobiernos municipales para llevar a cabo un estudio sobre la situación real en que se encuentra el río». Este estudio permitiría conocer cuestiones tan caudales como «la cantidad de agua que necesitan los agricultores, el número de hectáreas que hay y cuántas de estas se encuentran en producción, cuántos pozos ilegales hay en la zona o cuántas infiltraciones existen y qué peligro representan para el río», expone Juan. Asimismo, señalan los portavoces socialistas, «este estudio permitiría conocer más a fondo la biodiversidad presente en el río», de modo que los gobiernos municipales podrían cuidarlo más eficazmente.

De hecho, los ayuntamientos anunciaban en el comunicado emitido en agosto que se comprometían «a elaborar un proyecto para que se detecte realmente la cantidad de agua que se infiltra y, con técnicas más sostenibles, como las arcillas naturales, minimizar las pérdidas de agua». En este sentido, también se comprometieron a elaborar un plan director de mantenimiento del río, y aseguraban que ya habían empezado a ejecutar «actuaciones puntuales para conformar el futuro corredor fluvial desde el nacimiento hasta la desembocadura en el río Cànyoles».

Para los socialistas, «es hora de volver a poner el río Sants entre las prioridades municipales, ya que de las decisiones que se tomen ahora dependerá la pervivencia y el buen estado de este». En palabras de Roberto Granero, «la inacción política puede llevarnos a un futuro en que los jóvenes no puedan disfrutar del río como lo hemos hecho nosotros». Así pues, para Granero «es el momento de luchar unidos para recuperar el río: con cabeza, ideas y con una postura propia, y los socialistas tendemos nuestra mano al resto de formaciones e instituciones».

El río Sants es un humedal de menos de 5 kilómetros, en el cual habitan especies autóctonas como tortugas, culebras de agua, caracolas o moluscos. Está catalogado por la Conselleria de Medio Ambiente como zona húmeda con un significativo valor paisajístico, patrimonial, etnológico y biótico.

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