Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Juan Carlos Ferrero rememora su triunfo en Roma hace 24 años con la victoria de su pupilo el pasado domingo

El entrenador de Carlos Alcaraz acompaña al murciano en el Masters 1000 de la capital italiana

Ferrero junto a Carlos Alcaraz, con el trofeo de campeón del Masters 1000 de Roma.

Ferrero junto a Carlos Alcaraz, con el trofeo de campeón del Masters 1000 de Roma. / Levante-EMV

Jesús Sansaloni

Ontinyent

El extenista de Ontinyent y entrenador de tenis Juan Carlos Ferrero fue testigo este pasado domingo en Roma de la victoria de su pupilo, Carlos Alcaraz, en el Masters 1000. Ferrero vio como Alcaraz levantaba los brazos con el símbolo de la victoria como hizo él hace 24 años. El ontinyentí se proclamó campeón del torneo de Roma en 2001.

Ferrero ha sabido dar la vuelta a la situación después de las últimas semanas donde el murciano parecía ciertamente descentrado. Sin embargo, el de Ontinyent ha sabido dar ese descanso necesario a un “niño prodigio” en esto del tenis.

El mismo Juan Carlos Ferrero ha declarado en muchas ocasiones que el gran problema que tuvo él en las lesiones y que le obligaron a dejar el tenis fue simplemente que, cuando tenía alguna molestia, no paraba y seguía jugando fuera donde fuera y desde jovencito. Esto de las molestias serían más tarde las odiadas lesiones.

En esta ocasión, a Carlos Alcaraz le han hecho parar un par de semanas, y su vuelta en Roma ha sido todo un vendaval. Ha regresado con una mentalidad nueva y sin molestias, lo que es aún más importante.

Sin duda, el gran papel que está realizando no solo el ontinyentí, sino todo su equipo es admirable y se presenta en Roland Garros como el hombre a batir.

Tracking Pixel Contents