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El canal de Bellús en la Lista Roja

Se aprecia su estado de precariedad, producido por la vegetación, creciente y no retirada, y la erosión causada por fugas y filtraciones del agua que se siguen produciendo

El Canal de Bellús en Xàtiva ha sido incluido en la Lista Roja de patrimonio.

El Canal de Bellús en Xàtiva ha sido incluido en la Lista Roja de patrimonio. / Hispania Nostra

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Antonio Martín Llinares

Xàtiva

La asociación nacional Hispania Nostra ha incluido en su Lista Roja de patrimonio en peligro el histórico canal de Bellús que abastece de agua a la ciudad de Xàtiva desde, al menos, la época medieval, advirtiendo de su preocupante estado de conservación y sus signos de deterioro por la falta de mantenimiento, con elementos en mal estado o dañados, que ponen en riesgo la integridad de esta infraestructura.

El canal de Bellús a Xàtiva esta declarado Bien de Interés Cultural (BIC), con declaración singular del año 2005, por la Generalitat Valenciana, en la categoría de monumento, de la que ahora se cumplen 20 años. Lo integran el canal histórico y su tramo abandonado entre el barranco del Pont Sec y el barranco de la Canal de Ferro (senda de Diego), con sus respiraderos (respiralls) y sus arquetas de piedra (partidors), además de las arcadas (arcadetes) del barranco de l’Angeliu o de San Antonio, de Alboi -el acueducto gótico más espectacular-, las del barranco del Quadrado y también las fuente reales y vecinales, ya en la ciudad de Xàtiva.

Ya era un hecho notorio y destacado el mal estado del canal de Bellús en muchos de sus tramos con históricas y masivas fugas de agua, denunciadas públicamente, desde hace años, por la Asociación “Casc antic, digne i viu” que incluso puso de relieve el informe de la Sindicatura de Comptes de la Generalitat Valenciana que reflejaba la pérdida de millones de litros del caudal que llegaba a la ciudad, con una vergonzosa y lamentable eficiencia hídrica de apenas el 20%, en una época de grave sequía como la actual. En numerosas fotos publicadas del monumental acueducto de Alboi se aprecia su estado de precariedad, producido por la vegetación, creciente y no retirada, y la erosión causada por fugas y filtraciones del agua que se siguen produciendo, al igual que en el entorno de la fuente real y monumental de los veinticinco caños, lo que da idea de la fragilidad y precariedad de la infraestructura hidráulica. Pero la respuesta de las administraciones municipal y autonómica ha dejado bastante que desear mientras el histórico canal se sigue deteriorando hasta el punto de haber entrado en esta Lista Roja.

Desde época medieval está documentado el mantenimiento de la conducción con limpiezas y reparaciones periódicas a cargo de expertos maestros de obras, de los que disponía la segunda ciudad del Reino de Valencia, que conocían perfectamente el trazado y cómo actuar ante los problemas surgidos. Hoy, una ciudad que llegó a pensar en una posible candidatura a Patrimonio de la Humanidad bajo el aspecto de su arquitectura milenaria del agua no puede continuar a expensas de parches y remiendos para su histórico canal de abastecimiento hidráulico, un factor clave y cada vez más estratégico para asegurar su futuro. En cualquier ciudad histórica de Europa una infraestructura del valor y exclusividad del canal de Bellús estaría cuidada al detalle, mantenida, adecuada y difundida como un orgullo de la ciudad ante sus visitantes.

Sólo cabe al gobierno municipal intensificar sus esfuerzos para conseguir, de una vez por todas, la financiación para la rehabilitación completa y con garantías del canal, ante todas aquellas administraciones públicas que pueden concederla, y buscar todos los recursos posibles para una actuación de envergadura que ya lleva más de diez años retrasándose.

Mientras tanto, Xàtiva continua, tras la inclusión del Canal de Bellús, con 11 bienes en la lista roja del Patrimonio Español en peligro, la segunda ciudad valenciana en número de inscripciones después de la capital, Valencia, quedando más que patente una incapacidad política y administrativa para la conservación del extenso y valioso patrimonio cultural de la ciudad desde la que se debería liderar la iniciativa ante su creciente y peligroso deterioro.

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