Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El ocaso de los negocios tradicionales dispara la venta de bajos comerciales

En Xàtiva y Ontinyent crece la presencia de estas propiedades en el mercado, algunas veces promocionadas por su «posible» reconversión a viviendas

El pub «Emily», ubicado en el barrio de Sant Rafel de Ontinyent, ha sido puesto a la venta de forma reciente.

El pub «Emily», ubicado en el barrio de Sant Rafel de Ontinyent, ha sido puesto a la venta de forma reciente. / Perales Iborra

Xàtiva / Ontinyent

Es una situación que se arrastra desde hace años. Un goteo constante. El ocaso de los negocios tradicionales por los cambios en los hábitos de consumo -entre los que destaca el aumento de las compras por internet- ha reconfigurado el panorama de las ciudades. Y es una dinámica que afecta a todos los sectores: cada vez quedan menos panaderías, ferreterías, tiendas de ropa o pequeños ultramarinos de barrio, por ejemplo. Sin embargo, las propiedades inmobiliarias en las que se situaban dichos negocios permanecen. Y en muchos casos salen al mercado en formato de alquiler o venta. O en ambos.

Un pub, un bar, una carnicería

Solo hace falta consultar algún portal web de referencia para darse cuenta de la presencia de este tipo de productos inmobiliarios en el mercado. Algunos, incluso, se venden mientras funcionan. Un ejemplo de ello es el pub Emily de Ontinyent, que recientemente ha salido a la venta por 120.000 euros. En el anuncio se define a la propiedad como «emblemático Pub con licencia a la venta en Ontinyent» y se especifica que es un «local con licencia en vigor, completamente equipado, con zona de juegos con máquinas, almacén y dos baños». A su vez, se confirma que «en el precio también se incluye el local comercial». El pub está abierto desde 1982 y el dueño se jubilará en breve. El titular del local confirmó ayer sus intenciones de retirarse. No hay relevo familiar: «Sino logro traspasar o venderlo, lo cerraré». En una ciudad donde el ocio nocturno está limitado -la última discoteca abierta cerró sus puertas en marzo de 2024- cualquier pérdida de un local de este tipo ahonda en la herida.

Lo mismo ocurre en Xàtiva, donde en el mercado también se encuentran negocios que ya no están en funcionamiento y han sido muy conocidos, como la antigua carnicería García del Mercat. El establecimiento funcionó durante décadas y sus dueños bajaron la persiana hace meses. Con 186 metros cuadrados, se vende como posible sede de diferentes negocios: bodega selecta, cervecería premium o charcutería gourmet.

También ocurre algo similar con el bar Valencia de Xàtiva, que está en el mercado y se oferta destacando su «posible reconversión como vivienda».

Son solo tres ejemplos del gran abanico de bajos comerciales a la venta o el alquiler que se promocionan en las capitales comarcales de la Costera y la Vall d’Albaida.

Propietarios intransigentes

Salva Palau, consultor inmobiliario, atendió ayer a Levante-EMV y analizó las tendencias del sector: «Yo tengo oficinas en Xàtiva, Alcoi y Ontinyent. Y puedo decir, por ejemplo, que en Xàtiva los propietarios son un poco intransigentes en los precios y las condiciones. En otras ciudades son mucho más flexibles. Al final, sino hay negocios en calles que son comerciales, todo pierde valor».

«Además, es una situación que se está notando cada vez más. Los negocios tradicionales muchas veces cierran por falta de relevo generacional, porque los números no salen o por problemas con los caseros, que a veces cobran más de alquiler de lo que toca. Y al final son las ciudades las que tienen menos oferta. Es algo que se sufre tanto en Xàtiva como en Ontinyent, aunque yo creo que la problemática es más visible en la capital de la Costera actualmente», argumentó el experto consultado.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents