Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Castelló de Rugat

Un vecino convaleciente de un ictus lleva al Síndic las molestias de un local de ensayo sin permiso

El residente denuncia la incomodidad que sufre por el ruido de una batería y otros instrumentos en la vivienda contigua a la suya

Un músico tocando la batería, en una imagen de recurso.

Un músico tocando la batería, en una imagen de recurso. / Loino

Castelló de Rugat

Las quejas por molestias entre vecinos son habituales, pero en el caso de un vecino de Castelló de Rugat pueden resultar insostenibles para la recuperación de una enfermedad, tras sufrir un ictus.

El afectado ha denunciado las molestias que sufre por el uso de un almacén como local de ensayo musical sin permiso para ello. La familia que reside en la vivienda contigua a la suya utiliza una sala para que sus hijos toquen la batería, guitarras, contrabajos y otros equipos musicales, según asegura el afectado, que expone que el local no tiene licencia para esa actividad. El ayuntamiento ha ordenado la suspensión del uso del habitáculo como sala de ensayo, pero según el denunciante, la orden no se cumple y las molestias persisten, por lo que ha recurrido al Síndic de Greuges.

El vecino expone que las molestias comenzaron en 2023, cuando los residentes en el inmueble que colinda con su vivienda construyeron una habitación para utilizarla como sala de ensayo. “Esta sala está insonorizada para instrumentos de cuerda, viento, pero al parecer no lo está para instrumentos de percusión (batería)”, señala el afectado, que presentó varias quejas en el ayuntamiento. El denunciante explica que sufrió un ictus y que “los ruidos y las vibraciones afectan negativamente a mi recuperación y a la convivencia familiar”. Ante la falta de actuación para solucionar el problema, el pasado mes de julio acudió al Síndic, que solicitó un informe al consistorio.

El ayuntamiento presentó el documento, en el que exponía que en 2021 se le concedió al propietario del inmueble con el local de ensayo una licencia de obras para construir un almacén insonorizado para guardar instrumentos de música y señala que “en ningún caso la solicitud, ni la documentación aportada se refiere a local de ensayo o a uso distinto de almacén para guardar instrumentos”. El consistorio reconoce que el afectado presentó varios escritos por las molestias, en 2023, y que el ayuntamiento ordenó la suspensión de la utilización de la sala como lugar de ensayo. Añadiendo que la familia afirmó que el local “se utiliza exclusivamente para estudiar música los miembros de nuestra familia; en ningún caso se trata de una sala de ensayos”.

El afectado pidió que se realizarán mediciones y se investigaran los hechos, acciones que desde el consistorio llevaron a cabo a través de los servicios técnicos municipales. Además, agentes de la Policía Local realizaron varias visitas a la casa para comprobar los ruidos, pero no se les permitió la entrada. Sí pudieron hacerlo desde la vivienda de la casa del vecino que denuncia las molestias por el sonido de una batería “a distintas horas del día”. En agosto de este año, el ayuntamiento, tras estos informes técnicos y las comprobaciones de la policía, emitió un expediente sancionador por infracción urbanística, señalando el uso del local como “recinto ruidoso o local de ensayo”, por lo que decretaba la paralización de esas actividades ruidosas con el uso de instrumentos de percusión. En septiembre pasado el Síndic remitió este informe a los vecinos y el denunciante de las molestias presentó un escrito de alegaciones. Reconocía que tras la mediación del Síndic, “el ayuntamiento ha retomado o iniciado los trámites que estaban pendientes desde 2023” y había ordenado la paralización del uso del almacén como sala de ensayo. Exponía que el músico que utilizaba el recinto para tocar la batería se ha marchado a estudiar a otra ciudad y ahora solo toca en “periodos vacacionales: diciembre, Pascua y verano, o cuando vuelve a su domicilio”. El afectado apuntaba que desde agosto no escuchaba la batería.

El Síndic pide actuaciones

Pero en octubre presentó otra queja denunciando que ahora las molestias eran por “sonidos procedentes del contrabajo, guitarras y otros equipos musicales”. Al parecer, otro hijo de la familia “realiza vídeos musicales, que difunde en redes sociales, videos grabados desde donde tienen la prohibición de hacer uso. Una muestra más de la impunidad con la que actúan”, reprochaba el denunciante, que añadía que ahora, además “llevan a cabo actividades musicales al aire libre, en la terraza del inmueble”. El afectado afirma que ello responde a una “represalia personal hacia mi persona” por haber denunciado la situación. Expone que también molestan a su mujer, que duerme en horario diurno y “tocan en el patio a horas para causar más molestias a mi familia”.

El Síndic de Greuges ha requerido al Ayuntamiento de Castelló de Rugat que adopte “con firmeza, determinación y sin más demora”, las medidas necesarias para el cese de las “conductas infractoras”. Concedía el plazo de un mes para que el consistorio remitiera el informe con las acciones adoptadas y, tras cumplirse el plazo sin presentar este informe, el Síndic reprende al ayuntamiento por su falta de colaboración con el defensor del pueblo valenciano.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents