Los dos hallazgos históricos recientes que alumbran las obras en Ontinyent
En la muralla Sur de la Vila afloró una bóveda y también ha salido un «ullal» en el Pont Nou

A la izquierda, el «ullal» que ha aparecido durante unos trabajos de desbroce en el Pont de Paduana. A la derecha, la bóveda que afloró durante las obras de la Muralla Sur de la Vila. / Perales Iborra
Son situaciones que suelen ocurrir cuando se llevan a cabo proyectos urbanísticos de envergadura en ciudades que tienen hondas raíces en la historia. El descubrimiento de restos arqueológicos causa muchas veces que se paralicen proyectos para dilucidar el origen o la funcionalidad de los hallazgos.
Así ha ocurrido durante el último mes en Ontinyent. El más reciente está ubicado junto al río Clariano. Durante las recientes obras destinadas al proyecto de ampliación del parque de Canterería que está realizando la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) afloró un «ullal» en el Pont Nou o de la Paduana. Apareció durante los trabajos de desbroce de la zona y el puente está datado en el siglo XIX (1892). Desde el consistorio explicaron que «llevaba décadas tapado por la maleza y no se tenía constancia de este elemento. Se va a estudiar su aprovechamiento para que la senda que comunique las dos partes del parque pase por allí», apuntaron. Óscar Borrell, concejal de Urbanismo, comentó ayer que «no se tenía constancia del ‘ullal’, estaba detrás de la maleza por las dos partes. Esta tapiado y ahora vamos a estudiar la forma de vaciar el interior y ver si se puede aprovechar. Se va a ampliar el parque a partir de Paduana hasta Camí Vell de Xàtiva con un proyecto que estamos elaborando junto a la CHJ», comentó.
Modificación del proyecto
Por otra parte, el Ayuntamiento de Ontinyent se vio obligado a modificar el proyecto de la Muralla Sur de la Vila tras paralizar los trabajos en la zona por un hallazgo arqueológico que debía ser estudiado por expertos. Los cambios en el proyecto se tramitaron durante el mes de noviembre, cuando las obras llevaban paradas desde hacía varios meses. El motivo fue la aparición de una «estancia abovedada» de la que se desconocía noticia alguna y se decidió reforzar con puntales de obra. Consultados por Levante-EMV, desde el Ayuntamiento de Ontinyent comentaron entonces que «se desconoce si tiene valor patrimonial» y que sería el arqueólogo contratado para el proyecto quién dirimiría su valor o necesidad de conservación. Desde entonces, nada se ha sabido.
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