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Un abogado de Ontinyent ayudó a la trama que defraudó 50 millones con el IVA de los hidrocarburos

Ramón Cerdá suma una nueva condena de la Audiencia Nacional a 11 meses de cárcel por su papel como facilitador de sociedades instrumentales a la red, que operaba a escala internacional

Agentes de la Guardia Civil, durante una operación contra el fraude de hidrocarburos

Agentes de la Guardia Civil, durante una operación contra el fraude de hidrocarburos / GC

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Ontinyent

El abogado de Ontinyent Ramón Cerdá ha sumado una nueva condena por su papel como suministrador de sociedades dormidas instrumentales a una trama a escala interanacional que defraudó cerca de 50 millones de euros de las cuotas del IVA devengadas en la comercialización de hidrocarburos.

La Audiencia Nacional ha impuesto al empresario de 61 años una pena de 11 meses de prisión y una multa de 7.500 euros como autor de un delito continuado de falsedad en documento mercantil. El tiempo transcurrido desde el inicio de las pesquisas hasta el juicio, que se celebró entre septiembre y octubre de 2025, ha ejercido como atenuante de la responsabilidad criminal del acusado por las dilaciones indebidas en el procedimiento.

La sentencia, en cambio, absuelve a Cerdá del delito de pertenencia a organización criminal.

La macrocausa sentó en el banquillo a una docena de personas. La Audiencia Nacional considera probado que dejaron de ingresarse 49,8 millones de euros en cuotas del IVA derivadas de las operaciones de entregas de hidrocarburos realizadas por las sociedades 9403 Operoil y Lexin Corporación 21, SL, correspondientes a los ejercicios 2010-2012. De las cantidades defraudadas dispusieron los cabecillas de la red, que pudieron así incrementar el volumen de sus operaciones, por la ventaja que les proporcionaba en el mercado la venta de la mercancía por debajo del precio de coste, laminando la competencia de terceros, incapaces de ofertar un precio igual o inferior al suyo.

El abogado Ramón Cerdá Sanjuan.

El abogado Ramón Cerdá Sanjuan. / Levante-EMV

Se da la circunstancia de que, para operar en el sector de hidrocarburos, se exige a las empresas disponer de un capital social superior a los 3 millones de euros.

El artificio utilizado por los cabecillas para evitar el ingreso del IVA consistió en incluir en sus declaraciones unos importes soportados improcedentes, que correspondían a operaciones ficticias. Una estructura empresarial paralela permitía a la red desviar dinero en efectivo a sociedades radicadas en el extranjero e invertir una parte de la fortuna en bienes en España.

Ramón Cerdà creó Lexin en 2010 con un capital social de 60.000 euros. Posteriormente, antes de la venta de la firma a otra compañía, este supuestamente realizó dos ampliaciones de capital mediante la cesión de créditos que elevaron el capital social a los 3 millones requeridos para operar en el sector. El mismo año, Cerdá constituyó otra sociedad con domicilio fiscal en la calle Rafael Juan Vidal de Ontinyent cuyo objetivo sería, según la sentencia, dar cobertura mediante facturas falsas a la declaración de IVA soportado por Lexin.

El Mossack Fonseca español

Cerdá -bautizado en su momento como el Mossack Fonseca español- impulsó un vivero de miles de sociedades dormidas que ofertaba en una web y traspasaba en 24 horas. De esta operativa se nutrieron algunos de los escándalos más sonados de corrupción en España: desde Nóos hasta Gürtel, pasando por Nueva Rumasa, Marsans o Gowex. En 2017, el ontinyentí fue condenado a 13 años de cárcel en otra causa, una pena a la que le siguieron otras por su papel como facilitador de empresas instrumentales utilizadas con fines defraudatorios.

En este último caso, Cerdá negó el delito que se le imputaba, alegando que constituyó la sociedad Lexin únicamente para venderla, como hacía con todas las empresas. Según los peritos de Hacienda, sin embargo, el proceso de creación de la sociedad, las sucesivas ampliaciones de capital social y la transmisión final de participaciones entre socios se efectuaron presuntamente de una forma simulada, sin desembolsos efectivos y con manifestaciones y hechos mercantiles y contables "no acordes con la realidad contable y financiera de la sociedad".

El abogado de Ontinyent, autor de novelas eróticas y de misterio y de títulos como «¿Hacienda nos roba?»; «Hacienda (no) somos todos» o «Cómo quejarse a Hacienda», también fue condenado en 2022 a una pena de 4 meses de cárcel por su papel en otra trama que defraudó 40 millones de euros en el IVA.

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