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"No valoramos lo que tenemos": El último horno de Millares se apagará en marzo tras 37 años de vida

La marcha de los emprendedores que reflotaron el negocio tradicional en 2020 aboca al establecimiento al cierre definitivo

Lorena Galdón, en el Horno Filiberto.

Lorena Galdón, en el Horno Filiberto.

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

El Horno Filiberto de Millares dejará de encenderse a partir del 2 de marzo. Los emprendedores llegados de Benetússer que, en noviembre de 2020, se hicieron cargo del negocio y posibilitaron su reapertura han encontrado otra oportunidad fuera de este pueblo de 320 habitantes de la Canal de Navarrés y han decidido marcharse para regentar otra panadería.

En 2018, tras la jubilación de los propietarios del emblemático establecimiento de Millares con 37 años de historia, la hija de ambos, Lorena Galdón, emprendió una campaña y movió cielo y tierra para conseguir que la llama de la única panadería de la localidad permaneciera activa. El esfuerzo surtió efecto y las facilidades del anuncio atrajeron a una pareja de Benidorm, que tomó las riendas del local.

Dos años más tarde, sin embargo, los entonces inquilinos abandonaron el horno, que volvió a bajar la persiana durante un breve periodo de tiempo, hasta la llegada de Emilio y Beni. Durante el último lustro, estos han mantenido viva la llama de la tradición en Millares. Ahora, Galdón anuncia que ha llegado el momento de decir adiós a esta etapa, después de agradecer el "trabajo, la constancia y el cariño" depositados por los últimos regentes.

Oferta de productos del Horno Filiberto.

Oferta de productos del Horno Filiberto. / Lorena Galdón

"Con este cierre se va algo más que un negocio: se apaga una parte de la historia cotidiana de Millares, de sus costumbres, de sus olores y sabores, de su manera de encontrarse. Gracias a todas las personas que, de una forma u otra, han hecho posible la existencia de este establecimiento desde que lo abrimos en 1989", escribe Lorena en el mensaje en el que anuncia el cierre del local, que oferta productos horneados típicos.

Ahora, en conversación con este diario, la propietaria confiesa no sentir la necesidad de volver a intentarlo. "Yo ya realicé en dos ocasiones una gran inversión tanto física, emocional como económica para que Millares siguier disfrutando de este establecimiento y me siento muy satisfecha de que en su momento lo conseguí. A título personal, poco más puedo hacer por mi pueblo en este aspecto", indica.

Puntos no autorizados

La venta de pan en otros puntos no autorizados del pueblo ha sido un obstáculo añadido a la ya de por sí compleja supervivencia de un comercio de este tipo en un pueblo tan pequeño. Y ello a pesar de que la llegada de nuevas familias a Millares en los últimos años ha incrementado exponencialmente el número de niños y niñas censados, partiendo de los seis que había registrados en 2018. "No valoramos lo que tenemos", mantiene Galdón.

El anuncio ha suscitado muchos mensajes de personas que muestran su tristeza y su cariño por el cierre del horno. En su emotiva despedida, la propietaria da las gracias a su padre por hacerle "valorar nuestras raíces panaderas". "Me siento muy orgullosa de ti y de los estupendos productos que elaborabas y que quedarán en la memoria de todos. Gracias por tu constancia, saber hacer y entrega en tu trabajo", indica Lorena, que también agradece a su madre "por haber sido el pilar y timón de esta familia durante tantos años".

"Se apaga el Horno Filiberto, pero el calor de su historia perdurará siempre en nuestra memoria", apostilla la publicación.

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