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La Vall d'Albaida blinda el Benicadell para evitar otra catástrofe como la de 1994

La Mancomunitat recuperará la masa forestal de la Ombria del Benicadell con dos actuaciones que suman casi 200.000 euros

La zona tras el fuego ha dado paso a un monte bravo, denso y cerrado, que lo hace vulnerable a eventos extremos

Los trabajos se centran en restaurar el espacio con fines ecológicos y ambientales, y también para potenciar el turismo sostenible

Tres senderistas caminan por el paraje de la Ombria, con el Benicadell al fondo, en una imagen de archivo.

Tres senderistas caminan por el paraje de la Ombria, con el Benicadell al fondo, en una imagen de archivo. / PERALES IBORRA

Ontinyent

El paraje de la Ombria del Benicadell, símbolo identitario de la Vall d’Albaida con una montaña con una cima de 1.104 metros de altitud que ofrece panorámicas únicas, sufrió un gran incendio en 1994, que está considerado como la mayor catástrofe natural de la historia reciente en la comarca. Durante la primera semana de julio de aquel año, el fuego calcinó unas 21.820 hectáreas, más del 75% de la superficie forestal. Uno de los espacios más perjudicados fue el enclave protegido en el que ahora se impulsa la recuperación de la masa forestal entonces afectada.

Municipios de la Vall d'Albaida en una imagen panorámica desde la cima del Benicadell.

Municipios de la Vall d'Albaida en una imagen panorámica desde la cima del Benicadell. / Perales Iborra

La regeneración postincendio ha dado paso a un monte bravo, denso y cerrado, que lo convierte en vulnerable frente a eventos extremos como incendios forestales, sequías o periodos de altas temperaturas, cada vez más comunes en el territorio. Para hacer más resiliente el paraje frente a estos fenómenos adversos, la Mancomunitat de Municipis de la Vall d’Albaida proyecta unas obras para recuperar la masa forestal arbolada de la Ombria del Benicadell degradada tras el incendio de 1994. La actuación de restauración prevista se incluye en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia financiado por la Unión Europea con los fondos Next Generation. Los trabajos han sido licitados por 97.757 euros y un plazo de ejecución de dos meses.

Vista del estado actual de la masa forestal de la Ombria del Benicadell.

Vista del estado actual de la masa forestal de la Ombria del Benicadell. / Levante-EMV

El proyecto se centra en la gestión forestal del espacio para conservar el patrimonio natural del Benicadell y el mantenimiento y restauración de hábitats prioritarios, para incrementar la estabilidad ecológica del monte y reducir su vulnerabilidad a fenómenos extremos, según expone la memoria, que también apunta que la actuación de restauración se ejecuta con fines ecológicos y ambientales, así como para potenciar el turismo sostenible. Por ello, la zona de actuación será la afectada por el incendio y los trabajos se localizarán en las zonas de mayor perspectiva paisajística y con mayor potencialidad para el turismo, remarca el documento.

Mapa con las zonas de actuación delimitadas en los recuadros azules.

Mapa con las zonas de actuación delimitadas en los recuadros azules. / Levante-EMV

El incendio alteró significativamente las condiciones estructurales, ecológicas y paisajísticas del monte. La zona regenerada tras el fuego es ahora un monte bravo, en el que predominan encinas y pinos, con más de 20.000 árboles por hectárea. Un bosque denso y cerrado al que se une un proceso evidente de fosilización del arbolado, especialmente en pinares de alta regeneración, lo que agrava aún más la vulnerabilidad de la masa forestal, apunta la memoria del proyecto.

Los trabajos permitirán la mejora silvícola del paraje, con la aplicación de gestión forestal sostenible. Las medidas contemplan la aplicación de clareos selectivos para mejorar la resiliencia del bosque; así como la poda y eliminación de combustibles vegetales para reducir la carga de biomasa inflamable y limitar la continuidad del combustible en el sotobosque, ya que «al diminuir la densidad de la vegetación y generar una estratificación más diversa, se reduce la probabilidad de incendios», remarcan. La actuación también contempla la conservación de árboles con oquedades, la instalación de cajas nido y el mantenimiento de elementos clave para la fauna, con el objetivo de favorecer la diversidad de especies y fomentar la biodiversidad y la estabilidad ecológica del monte.

Una ave en el paraje de la Ombria del Benicadell.

Una ave en el paraje de la Ombria del Benicadell. / AGUSTI PERALES IBORRA

El proyecto señala que las actuaciones estarán vinculadas también al turismo sostenible, para potenciar actividades recreativas como el senderismo, rutas en bicicleta o la observación de fauna.

Señal ubicada en el paraje natural de la Ombria del Benicadell.

Señal ubicada en el paraje natural de la Ombria del Benicadell. / AGUSTI PERALES IBORRA

Prevención de riesgos climáticos

Además de las obras para recuperar la masa forestal de la Ombria del Benicadell afectada por el incendio de 1994, la Mancomunitat de la Vall d’Albaida también va a llevar a cabo obras para la prevención de riesgos climáticos y la prevención de incendios en la comarca. Esta actuación, también incluida en el Plan de Sostenibilidad Turística en Destinos financiado con fondos europeos Next Generation, ha sido licitada por 85.000 euros y un plazo de ejecución de dos meses. En este caso, los trabajos se centrarán en la adecuación de caminos rurales, cortafuegos, puntos de agua y áreas de autoprotección para reforzar las infraestructuras de prevención de incendios forestales; proteger los recursos naturales y turísticos de mayor valor de la comarca para asegurar su conservación frente a incendios y al cambio climático; garantizar un acceso más seguro y rápido a las áreas forestales para aumentar la capacidad de respuesta de los medios de extinción y de protección civil; así como impulsar la sensibilización y la participación ciudadana en la prevención de incendios a través de campañas de educación ambiental.

Sierra del Benicadell, montaña emblemática de la Vall d'Albaida.

Sierra del Benicadell, montaña emblemática de la Vall d'Albaida. / AGUSTI PERALES IBORRA

Entre las actuaciones previstas destaca la implantación de un sistema innovador de sensores inteligentes de detección de presencia humana en parajes, senderos, áreas recreativas y Bienes de Relevancia Local (BRL) para anticipar situaciones de riesgo y reducir las igniciones por causas humanas, señala la memoria de proyecto. El sistema de conteo y detección de presencia humana permitirá detectar y monitorizar la presencia de personas en tiempo real, lo que facilitará la vigilancia preventiva en áreas de riesgo y facilitará datos e información en caso de emergencia. Según detalla el documento, los datos recogidos se integrarán en un cuadro de mando comarcal de turismo y medioambiente, accesible a los gestores municipales y se configurarán las alertas automáticas para activar mecanismos de control y protección.

Más recursos, mejor gestión

El presidente de la Mancomunitat de la Vall d’Albaida, Ismael Sanvíctor, ha explicado que la entidad supramunicipal tiene cedida por la Generalitat Valenciana la gestión del paraje del Benicadell, y destaca que, aunque la actuación «es en una pequeña parte de una montaña del Benicadell que es muy extensa, es una obra importante, es un paso más para mejorar las condiciones ecológicas y medioambientales del paraje». El presidente expone que «nuestros recursos son limitados», por lo que han solicitado más recursos a la conselleria "para mejorar la gestión del paraje, y la administración las está estudiando. Si nos dan más recursos lo gestionaremos mejor», afirma Sanvíctor, quien destaca la apuesta de la Mancomunitat de la Vall por impulsar a nivel ambiental y turístico los recursos naturales de la comarca.

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