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Oh! benvinguts, passeu, passeu

"Se habitan ilegalmente casas del casco histórico que en su día albergaron a personajes ilustres de la ciudad"

Casa natalicia del pintor y escultor Francisco Bolinches en el centro histórico de Xàtiva, actualmente okupada.

Casa natalicia del pintor y escultor Francisco Bolinches en el centro histórico de Xàtiva, actualmente okupada. / Perales Iborra

Vicent Soriano

Vicent Soriano

Xàtiva

Oh! Benvinguts, passeu, passeu. De les tristors, en farem fum, /la casa meua és casa vostra, /si es que hi ha cases d’algú.

Siempre hay casas de alguien se mire por donde se mire y se cojan por donde se cojan, aunque ello implique en la mayoría de ocasiones ese debate transcendental y politizado de si todo el mundo debe tener una vivienda digna, algo que resulta un tanto extraño y que no debería ni plantearse, pero mientras existan (y seguirán existiendo) personajes sinvergüenzas como la cuadrilla de Alacant, que no tienen ningún pudor en robar y apropiarse de viviendas de protección oficial (¿quién las protege?) todo seguirá igual como la vida misma, mientras familias enteras viven en la calle acompañadas de cartones y mantas de piojos traicioneros que resisten el frío de las noches.

Mientras existan viviendas vacías, en semi ruina, o en ruina total, seremos testigos de la problemática de la okupación. Escribo la palabra tal y como me lo indica la RAE del okupa: “Persona que se instala en una vivienda o local deshabitado, sin consentimiento del propietario”, pero pese a la facilidad con que se entiende la definición, el tema es mucho más complejo, pero no vamos a entrar en él, ya que nos ensuciaríamos de estiércol tocando codo con codo a los fondos buitres, esos de traje y corbata que atracan con lo que se llaman inversiones; que duermen en sus camas blandas en contraste con los de la calle, y tratan de engañar a quien pueden y no pueden. O firmas un fondo de inversión o no te dan el préstamo para la hipoteca. O formalizas un fondo de pensiones de futuro que terminarás perdiendo o pasas a formar parte de los sin techo. Demasiado grave para tomarlo a la ligera. Pero nadie pone orden y nadie se moja en lo que figura en la preciosa Constitución tan nuestra bordada en cordones rojos y gualdas, que prometen una vivienda por familia. ¿Qué solución damos a la problemática? Ninguna. Y mientras tanto, en los últimos meses nos damos cuenta de que se habitan ilegalmente casas del casco histórico que en su día albergaron a personajes ilustres de la ciudad. Casas que deberían ser un referente y para ello protegerlas mediante actuaciones municipales que de una vez por todas tengan sentido. No puede ser noticia a nivel autonómico que la antigua casa de Vicent Boix albergue a quienes no fueron nunca sus dueños, pero necesitan seguramente el calor un hogar que se lo puede dar una gestión bien hecha y realista. Ni que se opte por la casa de Francisco Bolinches, que siempre pensó, y dijo a quien quiso escucharle, que su vivienda de la calle de la Enseñanza debería convertirse en un gran museo que albergase todas sus obras. Pero todo quedó en un deseo de punto muerto. Ya solo la habitan desconocidos y palomas en el piso superior. Primero le robaron la placa que daba su nombre a la calle y luego todo recuerdo. Perdón, queda otra placa que anuncia que allí nació el pintor, escultor y académico. Veremos lo que tarda en caer.

Lo que estuvo a punto de caer fue la casa del Taquígrafo Martí, que se salvó de milagro, hasta que se invirtió en ella (¿ves como no era tan difícil?) y la que caerá del todo será la del pintor Perales. Unas okupadas y otras no, pero al final de la historia la imagen rota y desamparada de un casco antiguo que pide un poquito de por favor. Todos ganaremos y todo será más justo.

Benvinguts passeu, passeu. /Ara ja no hi falta ningú, /o potser sí, ja me n'adono que tan sols.../hi faltes tu...

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