Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Un ejército ganadero para combatir los incendios en la Vall d'Albaida

Un proyecto piloto explora una red de silvopastoreo extensivo que reduciría a la mitad el coste de mantener los montes protegidos para prevenir fuegos

La jornada de presentación de la iniciativa reunió ayer a cerca de 200 personas entre Montitxelvo y Aielo de Rugat.

La jornada de presentación de la iniciativa reunió ayer a cerca de 200 personas entre Montitxelvo y Aielo de Rugat. / Levante-EMV

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

«A los corrales hay que llegar dando, no pidiendo». Bajo este mantra, el Observatorio del Pastoralismo Extensivo del Mediterráneo (Opem) sale al «rescate» de dinero público en forma subvenciones con el foco puesto en ofrecer beneficios concretos y soluciones a los múltiples problemas que atenazan a las personas ganaderas y pastoras, exponentes de un oficio en peligro de extinción, tan antiguo como sacrificado.

Este organismo sin ánimo de lucro promueve el empoderamiento de un sector productivo sobre el que siempre flota una «nube negra en la cabeza». Lo dice Paco Rubio, pastor, ganadero y técnico alicantino que impulsó el Opem junto con un reducido colectivo de personas con sus mismas inquietudes. Así resume el espíritu fundacional de la ONG: «Nos dimos cuenta de que a lo poco que queda de productivo en el sector agropecuario extensivo o le das un empujón o se va»

Entre los múltiples frentes que ha abierto la entidad figura la puesta en marcha de una Red Supracomarcal de Silvopastoreo Extensivo encaminada a la mitigación de incendios forestales en los montes del Benicadell, en la Vall d’Albaida, y en la Safor. Un proyecto piloto cuya puesta de largo tuvo lugar este domingo.

Acompañando a pie al rebaño de ovejas y cabras, junto a los pastores y sus perros, la jornada de cultura rural participativa comenzó con una ruta desde La Nevera de Montitxelvo hasta el Corral del Collao, en Aielo de Rugat. En el encuentro, al que asistieron cerca de 200 personas, entre ellas alcaldes y regidores de seis pequeños municipios de la Vall, se desgranaron los detalles de la operación y se puso en valor la importancia de la presencia de los animales en el medio forestal. La iniciativa busca la cuadratura del círculo: favorecer a los ganaderos y, al mismo tiempo, reforzar el control de los incendios. Una combinación históricamente natural que ha ido retrocediendo por el abandono de fincas, la merma de los oficios pecuarios y el incremento de la burocracia.

Participantes en la jornada de ayer.

Participantes en la jornada de ayer. / Levante-EMV

El Observatorio de Pastoralismo ha captado una ayuda de 48.000 euros del Área de Medi Ambient i Desenrotllament Rural de la Diputació de València para desarrollar su propuesta, dirigida a conservar el medio rural, paliar la despoblación y minimizar los efectos de los temidos desastres naturales en las sierras de las comarcas. «En la Vall d’Albaida hay mucha memoria sobre incendios. Queremos hacer lo que siempre hemos pensado: motivar un proyecto que demuestre que lo que hace el Opem no debería hacerlo el Opem. El mantenimiento forestal de una hectárea cuesta de media 6.000 euros. Si concitamos a las personas ganaderas pueden hacerlo por la mitad y ahorrar 3.000 euros de dinero público», subraya Paco Rubio.

Lo que plantea la entidad consiste en conectar a personas aisladas en distintas zonas con baja densidad de población, haciendo de puente ante una administración con la necesidad de encontrar soluciones en el ámbito rural y forestal. Rubio hace hincapié en que los ganaderos asisten muchas veces con impotencia a la imposibilidad de acceder a determinadas parcelas por cuestiones de permisos. «Queremos que la gente sepa que si quieren mantener este tipo de espacios lo puede hacer a través del extensivismo. Existen muchos terrenos en los que el propietario, aunque no tenga olivos, setas ni nada, puede firmar para que su vecino pueda entrar con su rebaño a comerse la hierba, bajo la figura de los aprovechamientos menores forestales», explica el técnico. «El vecino engorda sus ovejas y el propietario, al mismo tiempo, está cumpliendo con la ley porque tiene la obligación de mantener su parcela en condiciones», enfatiza Rubio. Es un «win-win».

Apoyo institucional

El respaldo institucional al proyecto se visualizó con la presencia, en su presentación, del director general de Prevención de Incendios forestales de la Generalitat. José Antonio Rueda validó la actuación y se comprometió a reevaluarla cuando se haya desarrollado en las primeras 10 hectáreas. La iniciativa, en realidad, está dimensionada a escala autonómica y el Opem ya la ha puesto en marcha en otros lugares a diferentes niveles. «Los alcaldes nos han recibido con los brazos, el corazón y todo abierto, pero el ente público tiene que implicarse», resalta Rubio.

La iniciativa tiene vocación de perdurar y posicionarse como una herramienta de gestión forestal en un futuro próximo. «Los incendios no dan tregua y tendremos que combatirlos con los medios que están a nuestra disposición: nuestros animales y nuestro saber cultural», sostienen desde el Observatorio de Pastoralismo, cuyo ámbito de acción es supraautonómico y comprende todo el arco mediterráneo ibérico.

Cabras en la jornada de ayer.

Cabras en la jornada de ayer. / Levante-EMV

El organismo no llega a 50 personas entre técnicos, ganaderos y veterinarios, pero su trabajo es ingente. Han impulsado una Escuela de Pastores, promueven la formación ganadera y gestionan tres proyectos en Alicante, siempre con la mirada puesta en aumentar la visibilidad social de este particular segmento profesional y con la pretensión de potenciar los usos pastoriles diferenciados que se practican en la cuenca mediterránea.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents