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Xàtiva retirará el reloj dels Quatre Cantons para repararlo tras la caída del cristal

Un fragmento acristalado del centenario elemento de propiedad municipal ubicado en el cruce entre las calles Botigues, Trobat y Font d'Alós cayó ayer a la vía pública sin causar heridos

El elemento que se ha desprendido del histórico reloj de los Quatre Cantons.

El elemento que se ha desprendido del histórico reloj de los Quatre Cantons. / A.G.

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

El Ayuntamiento de Xàtiva va a proceder a la retirada temporal del emblemático reloj comercial ubicado en els Quatre Cantons para estudiar su posible reparación antes de volver a reponerlo en su tradicional sitio, con el objetivo de garantizar su preservación íntegra.

Así lo ha podido saber este diario después de que se haya desplomado sobre la vía pública un fragmento considerable del centenario reloj a primera hora de la tarde de este jueves. El elemento desprendido era un recubrimiento circular acristalado que, afortunadamente, no causó heridos. Su impacto contra el suelo hizo añicos el vidrio.

Poco después de haber recibido el consistorio el aviso vecinal, un operario del servicio municipal de limpieza procedió a retirar el elemento circular y a barrer con una escoba los cristales esparcidos.

El histórico reloj pertenecía a la antigua joyería y relojería de Aurelio Reig -fallecido en los años 60- y es de propiedad municipal desde 1985. Actualmente, está anclado a la fachada de una tienda de ropa ubicada en la esquina comercial del intrincado cruce de calles que forman Botigues, Font d'Alós, Trobat y Jacinto Castañeda, en el entorno de la plaza del Mercat.

El reloj de origen comercial se dio de alta como bien municipal en virtud de un documento por el que todos los propietarios del edificio renunciaban al derecho que pudieran tener sobre el mismo por el concepto de "accesion", al estar falcado al inmueble. Cuando fue asumido por el consistorio, se restauró el reloj y se puso en marcha. El relojero de la Caldereria se encargaba del mantenimiento. En los últimos años, su deterioro se había acentuado por la falta de mantenimiento.

Junto con la Campana, l'Arruixadora o el Barco, el llamativo reloj constituía en su época uno de los reclamos más característicos del comercio setabense presente en el casco antiguo.

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