Venden por 2,1 millones el bloque de viviendas del que intentaron desahuciar a un enfermo con cáncer
En uno de los pisos vive Juan Ramón Ferrer, al que un fondo de inversión quiso desalojar hasta que se paralizó el proceso en el juzgado
En el anuncio de compraventa se señala que 17 de las 24 viviendas de la finca de Llocnou d'en Fenollet están ocupadas

Perales Iborra
El mercado inmobiliario vive actualmente inmerso en un momento de alza de precios constante ocasionado por la alta demanda, tanto en la modalidad de alquiler como en la compraventa de inmuebles. Y este contexto está causando que estén saliendo a la venta propiedades de todo tipo, incluso aquellas a las que se les presupone una venta «difícil» dados las características que las definen. Tal es el caso del bloque de viviendas que se vende en la localidad de Llocnou d’en Fenollet, perteneciente a la comarca de la Costera, por un montante global de 2,1 millones de euros.
El bloque se comercializa en portales especializados de internet y es una de las propiedades más caras en términos totales de la comarca. Una de las empresas que lo oferta a posibles compradores es Viviria Soluciones Inmobiliarias, afincada en la localidad de Paterna. En el anuncio, no esconden la situación del inmueble: «Edificio en venta del año 2009. Está ubicado en Llocnou d’en Fenollet. Cuenta con 24 viviendas, (17 de ellas se encuentran ocupadas), 27 garajes y 22 trasteros».
Amenaza de desahucio
Se da la circunstancia de que en una de las viviendas del bloque reside Juan Ramón Ferrer, de 69 años de edad y enfermo de cáncer, sobre el que pende una amenaza de desahucio. Según adelantó Levante-EMV, la última fecha para la toma judicial -fijada en noviembre del año pasado- fue paralizada por un juzgado de Xàtiva. De momento, no se ha sabido nada más. Ferrer atendió ayer a este periódico y confirmó que no ha habido novedades en su situación:«De momento, todo sigue igual. No he sabido nada nuevo. Es cierto que justamente en el piso que tengo arriba han puesto un nuevo cartel de ‘se vende’. He intentado llamar alguna vez, pero no he hablado con nadie. Yo tengo un contrato. No conozco la situación del resto de pisos del edificio».
Juan Ramón Ferrer firmó un contrato con la constructora que edificó el bloque en el año 2009, pero la propiedad acabó embargada por problemas de la empresa y acabó en manos de una firma especializada en la gestión de activos inmobiliarios tóxicos. Dicha firma es la que ha intentado echarlo a la calle, sin éxito. Y es la que vende el bloque en la actualidad.
A preguntas de este diario, desde la consultora Viviria explicaron que el fondo de inversión que intentó desahuciar a Juan Ramón es la empresa que ha puesto a la venta el bloque: «Nosotros somos una comercializadora, trabajamos para un cliente. Hemos recibido alguna llamada. Hace nada llamaron desde el extranjero, pero de momento los contactos no han cuajado en una transacción».
De momento, la propiedad está a la espera de compradores. Sin embargo, su situación «especial» quizás dificulte cualquier tipo de operación. Desde la consultora que lo comercializa exponen que los dos 2,1 millones que se piden quizás sean negociables. Es una suma bastante importante.
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