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Hallan el cadáver de un hombre que llevaba varios días muerto en su casa de Xàtiva

La Policía Local encontró al fallecido de 67 años en el sofá sin signos de violencia tras desplazarse a raíz de un aviso de sus allegados

Un coche de la Policía Local, en una imagen de archivo.

Un coche de la Policía Local, en una imagen de archivo. / Perales Iborra

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

La Policía Local de Xàtiva encontró este domingo por la tarde el cuerpo sin vida de un hombre de 67 años de edad que llevaba varios días fallecido en su casa, en la que vivía solo.

Tras recibir un aviso por la falta de noticias sobre el individuo, los agentes se personaron en el inmueble de tres plantas del casco antiguo en torno a las 18 horas. El único vecino que reside en el edificio, en el piso superior del difunto, declaró extrañado que llevaba cuatro o cinco días sin ver al inquilino de la vivienda del primer piso. Preocupado por su estado de salud, este había llamado repetidamente a la puerta de su vecino, sin obtener ningún resultado.

El vecino también indicó a los agentes de la Policía Local que el fallecido guardaba unas llaves escondidas junto a la puerta de su domicilio, para utilizarlas en caso de que se le olvidaran o no pudiera acceder a la vivienda por alguna circunstancia.

Después de tocar en repetidas ocasiones a la puerta de la casa y de llamar en voz alta al inquilino por su nombre sin obtener ninguna respuesta, los policías locales procedieron a abrir la puerta. En seguida, en la primera instancia de la vivienda, encontraron a su morador tumbado en el sofá en posición supina. Su cuerpo, sin signos de violencia, revestía un tono morado, con lo que a simple vista podía apreciarse que el hombre había fallecido.

Inmediatamente, los agentes requirieron la presencia de los servicios sanitarios y de la Policía Nacional con tal de realizar las comprobaciones y averiguaciones oportunas para esclarecer lo que había sucedido.

Autopsia

Hasta el domicilió acudió el médico de guardia del centro de salud de Ausiàs March, que, tras un examen ocular, confirmó con bastante probabilidad que la versión ofrecida previamente tanto por el vecino del piso de arriba como por los familiares concordaba con el tiempo que este llevaba fallecido, puesto que ya había comenzado la descomposición del cadáver y había desaparecido la rigidez post-mortem: el endurecimiento muscular que se produce tras la muerte y que se termina en torno a las 36-48 horas posteriores a la defunción.

Descartado que el fallecimiento pudiera obedecer a causas violentas, se activó el protocolo previsto en estos casos, y -tras la llegada de la comisión judicial para certificar la muerte- se trasladó el cuerpo del difunto al Instituto Anatómico Forense de Valencia para proceder a su autopsia.

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