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La fiebre de los «minipisos» se extiende en Xàtiva

Planean la reconversión de un bajo de 300 metros de Abu Masaifa en cinco estudios

Una joven observa la lona que anuncia la nueva promoción urbanística, en una imagen captada esta semana.

Una joven observa la lona que anuncia la nueva promoción urbanística, en una imagen captada esta semana. / Perales Iborra

Xàtiva

Es una dinámica urbanística que se vive en la mayoría de las grandes ciudades. Ilustra el estado actual del mercado inmobiliario y, en algunos casos, ha abierto un encendido debate. La escasez de vivienda a precio asequible y la alta demanda que se está registrando son factores que ocasionan que los dueños de bajos comerciales opten en muchos casos -si cumplen con la normativa- por reconvertirlos en viviendas de tamaño reducido. La fiebre de los «minipisos» se está extendiendo por la Comunitat Valenciana. Y Xàtiva, no podía ser de otra forma, no escapa a esta tendencia actual del mercado inmobiliario. Ni mucho menos.

Así, desde hace dos semanas una lona informativa del estudio arquitectónico Dezero avisa de la reconversión de un bajo esquinero de 300 metros cuadrados enclavado en la calle Abú Masaifa en varios estudios de «una y dos habitaciones». Es un emplazamiento privilegiado, ya que la propiedad se encuentra en una calle de una buena zona de la capital de la Costera.

Cabe recordar que en noviembre del año pasado Levante-EMV ya se hizo eco de un proyecto similar -aunque de mayor envergadura- para construir 29 apartamentos pequeños en bajos emplazados en la zona del Palasiet. Sin embargo, los promotores del proyecto actual defienden que los estudios que ellos ofrecerán serán «de mayor calidad». Y quieren venderlos, no apuestan por el alquiler.

Primera aventura

Este periódico se puso en contacto con los actuales dueños del bajo comercial que va a ser reconvertido. Preguntados sobre el origen del proyecto, comentaron que «es nuestra primera aventura empresarial en este sector. Residimos en uno de los pisos de arriba y adquirimos el bajo. Consultamos en el Ayuntamiento para confirmar si se podía ejecutar un proyecto de este tipo y nos dijeron que el nuestro es uno de los mejores locales de estas características que hay en esta ciudad actualmente».

«Hemos decidido emprender el proyecto junto al estudio arquitectónico Dezero. La idea es vender los estudios. La lona que anuncia el proyecto no lleva mucho tiempo, unas dos semanas», detallaron.

Cuestionados por los detalles de la promoción urbanística, expresaron que su idea es construir cinco estudios de diferentes tamaños. Los precios iniciales que barajan oscilan entre los 126.000 y los 139.000 euros; cantidades competitivas en un mercado inmobiliario actual que se encuentra al alza:«Los estudios más pequeños serán de unos 47 o 48 metros y los más grandes -con altillo y trastero- podrían rozar los 80 metros cuadrados», comentaron los impulsores del proyecto.

Consultados sobre el calendario que manejan para ejecutar las obras, explicaron que sus intenciones pasan por contar con todos las propiedades señalizadas antes de comenzar a construir: «Hemos hecho los renders y ya estamos recibiendo consultas. Nos han llamado particulares e inversores, de momento no hay nada cerrado. Estamos abiertos a peticiones».

Actualmente, el local está sin uso, por lo que se tendría que comenzar casi desde cero, aunque el proyecto ya está fundamentado:«Vamos a dar un plazo de un año una vez estén vendidos todos. Creemos que es lo adecuado».

La falta de vivivienda asequible y el alza de precios, factores clave

Es una situación sobre la que algunas voces especializadas alertan desde hace tiempo. El mercado inmobiliario está viviendo un auge de precios constante. Las propiedades se han encarecido de forma drástica. Solamente hace falta acudir a los principales portales inmobiliarios para confirmar que en Xàtiva -ocurre lo mismo en otras capitales comarcales- las propiedades más baratas necesitan una reforma importante o están ocupadas, por citar dos ejemplos claros. Hablamos de dos características que encarecen cualquier operación. Sin embargo, aunque hace años causarían que estuvieran fuera de mercado, ahora estas propiedades se comercializan como «ocasiones especiales para inversores». Y es que la falta de vivienda asequible en condiciones y el alza de precios se han convertido en factores clave que empujan la reconversión de bajos comerciales "en minipisos". Locales comerciales que actualmente están infrautilizados se convierten en una opción atractiva, tanto para sus dueños -que les sacan rédito económico- como para las firmas del sector inmobiliario, que no dudan a la hora de explotar todas las oportunidades. A su vez, a nadie se le escapa que este tipo de proyectos permite crear viviendas accesibles y que se pueden ofertar con características con un «diseño personalizado»; además de estar ubicadas a pie de calle.

Eso sí, los titulares de los locales deben cumplir con la normativa y conseguir la cédula de habitabilidad. Y en algunos casos también es necesario contar con el consentimiento de los propietarios del bloque de viviendas si el bajo pertenece a ella.

Sin embargo, no son proyectos ajenos a retos. La gestión de la luz natural y la privacidad -junto con las restricciones técnicas derivadas de la antigüedad del edificio- se pueden convertir en un escollo para los expertos. Este tipo de proyectos eran una especie de «rara avis» en España hace años. Ahora, son una práctica estructural. A falta de datos oficiales, se cree que miles de locales han sido reconvertidos en todo el país en los últimos años.

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