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El tercer foco de la enfermedad de Newcastle en el Ràfol de Salem afecta a una granja con 39.000 pollos

Se trata del noveno brote confirmado del virus en la Vall d'Albaida desde diciembre

El Consell ha aprobado la declaración de emergencia para la ejecución de actuaciones sanitarias destinadas a la prevención y control de la enfermedad

El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina.

El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina. / Manuel Bruque / EFE

Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

Las autoridades veterinarias de la Comunitat Valenciana han notificado un nuevo foco de la enfermedad de Newcastle en una granja de broilers localizada en el Ràfol de Salem, en la comarca de Vall d'Albaida, situado en el radio de 3 kilómetros de los dos brotes anteriores notificados en este mismo municipio el 9 y 10 de abril, respectivamente.

Con este ya son nueve los focos de la enfermedad de Newcastle contabilizados en España en aves de corral desde el mes de diciembre, todos ellos en la Vall d'Albaida.

La última granja golpeada por el virus tiene un censo de 38.900 broilers de 28 días de edad. La sospecha de la enfermedad vino derivada de la comunicación de la aparición de la sintomatología y una leve mortalidad en torno a 50 animales el pasado 24 de abril, con la detección de apatía, temblores, edema facial, fiebre y síntomas digestivos y parálisis en algunos casos.

Las aves se encontraban vacunadas (tres dosis) frente a la enfermedad de Newcastle, según la información recibida. Las muestras tomadas por parte de los Servicios Veterinarios (SVO) de la Generalitat se remitieron al Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia de la enfermedad de Newcastle en España, donde se ha confirmado por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.

De forma inmediata, se ha procedido a la inmovilización de la granja afectada y a la realización de una encuesta epidemiológica con el objetivo de conocer el posible origen y las granjas en riesgo por movimientos de personas y vehículos.

Según se informó este martes, se está procediendo a realizar el vaciado sanitario de la granja confirmada, para la posterior destrucción de cadáveres, pienso y demás materias contumaces que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada.

El foco también obliga a habilitar una zona de cuarentena con restricciones. En el radio de 3 kilómetros operan 4 granjas comerciales (de las cuales, tres están vacías), mientras que en un perímetro de 10 km hay 13 granjas comerciales (todas ellas vacías).

Reforzar la vigilancia

Desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) se recomienda reforzar la vigilancia pasiva tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando a los servicios veterinarios oficiales cualquier sospecha de enfermedad, así como reforzar las medidas de bioseguridad en las granjas avícolas, especialmente aquellas medidas destinadas a evitar el contacto con aves silvestres, incluyendo las medidas de profilaxis sanitaria, en particular el empleo de vacunas. Aunque la vacuna no proteja al 100%, sí que reduce el riesgo de que las aves se infecten, así como reduce la cantidad de virus excretado en las aves vacunadas e infectadas, por lo que limita el riesgo de diseminación del virus a nuevas granjas.

Cabe recordar que la enfermedad no se transmite a los humanos. La eclosión de la enfermedad ha hecho que España pierda el Estatus de país libre de Newcastle ante la OMSA, con sus consiguientes repercusiones en materia de exportación, al verse afectadas las condiciones que han de ser acreditadas en los diversos certificados sanitarios de exportación De momento, ya son 18 los países que han bloqueado la importación de productos avícolas de España, según ha informado el Ministerio de Agricultura esta semana.

Declaración de emergencia

El pasado viernes, el pleno del Consell aprobó la declaración de emergencia para la ejecución de actuaciones sanitarias destinadas a la prevención y control de la enfermedad de Newcastle en las explotaciones avícolas de la Comunitat Valenciana, que se pusieron en marcha tras la confirmación de un caso positivo el pasado 6 de marzo en el municipio de Terrateig.

El coste estimado de las actuaciones asciende a 1.963.345 euros y está previsto que se lleven a cabo en un plazo máximo de tres meses, con el fin de ejecutar las intervenciones en el menor plazo posible y prevenir o reparar los daños existentes.

Con el objetivo de evitar la propagación de la enfermedad a otras explotaciones próximas, resulta necesaria una actuación ágil, rápida y eficaz que incluye el despoblamiento de las granjas afectadas, así como la destrucción o enterramiento de las aves sacrificadas, piensos y otros materiales potencialmente contaminados que puedan vehicular el virus. A estas medidas se une la desinfección de las instalaciones, del material y de los vehículos de transporte que pudieran haber estado en contacto con el foco.

Las actuaciones incluyen el sacrificio de los animales en explotaciones ganaderas en las que se han confirmado los positivos a la enfermedad, cumpliendo en todo momento con la normativa de bienestar animal, la contratación de cuadrillas para su recogida, la realización del estudio geológico de zona apropiada, y la excavación de fosas destinadas al enterramiento de los animales muertos así como de los piensos y otras materias potencialmente contaminantes y el vestuario, material y equipamiento utilizados durante el sacrificio.

A estas medidas se suma la adquisición y aplicación de material desinfectante en la explotación, la realización de otras actuaciones en explotaciones relacionadas epidemiológicamente con las confirmadas positivas y la realización de encuestas en materia de bioseguridad de las explotaciones avícolas.

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