Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

El alemán juzgado por violación que acogía a menores en la Canal escribió varios libros sobre abusos rituales

Vinculado al movimiento de extrema derecha de los Ciudadanos del Reich, F.H.B. publicó relatos de supuestas agresiones sufridas junto a fotografías de niños desnudos bajo el pseudónimo de Jessie Marsson

La Fiscalía pide 15 años de prisión para el encausado por la presunta agresión sexual a un adolescente al que se había ofrecido a ayudar tras sufrir problemas en el colegio y por los abusos denunciados por otro niño

Juzgan a un alemán por agredir sexualmente a dos menores en la Canal de Navarrés

Miguel Pérez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Sergio Gómez

Sergio Gómez

València

El alemán vinculado a movimientos de extrema derecha y afincado en Anna que se vanagloriaba de haber consagrado su vida a rescatar a niños en apuros ha cambiado este lunes el módulo de la cárcel de Picassent en el que lleva recluido un año y diez meses por el banquillo de la Audiencia Provincial de València. Vestido con una impoluta camisa de color blanco, unas bermudas y unos náuticos algo desgastados, F.H.B., de 50 años de edad, ha afrontado su primera sesión del juicio con una actitud serena y en apariencia imperturbable, acusado de dos presuntos delitos de abusos sexuales continuados y agresión sexual a dos menores de 12 y 14 años entre 2022 y de 2023, como avanzó Levante-EMV.

En la vista de hoy han comparecido dos amigos del procesado también alemanes que convivieron con este en la finca de la Canal de Navarrés propiedad de su madre, donde se alojaron durante un tiempo las presuntas víctimas en unas caravanas. El inicio ha sido accidentado: el primer testigo (que vivía en la misma casa que el investigado y su madre y a quien F.H.B. solía llamar "papá") ha sido llamado al orden por el tribunal cuando ha intentado facilitar un papel al abogado de la defensa, mientras que el propio acusado también ha sido advertido con la expulsión al intentar interrumpir el juicio haciendo uso de la palabra sin corresponderle.

Preguntados por el pseudónimo de Jessie Marsson que solía utilizar el investigado -condenado en Alemania por delitos de pornografía infantil- los testigos han declarado que este lo hacía servir en calidad de autor de diversos libros en los que relató agresiones y abusos rituales que supuestamente habrían sufrido él y otros amigos suyos durante la infancia. El amigo de F.H.B. no quiso detallar esos episodios porque, en sus palabras, "producirían vómitos" y "sería una cosa muy asquerosa".

Según ha podido saber este diario, estos libros -difundidos por canales no oficiales- muestras imágenes de niños desnudos y reproducen textos de alto contenido sexual, junto a diversas teorías conspirativas, bulos e informaciones no contrastadas sobre supuestas redes de abuso y explotación sexual infantil. El amigo de Marsson defendió que este utilizaba el falso alias para que su madre no se viera "afectada" por lo que escribía. La otra testigo de la defensa declaró, sin embargo, que su identidad ficticia era bastante conocida. De hecho, el nombre de Jessie Marsson saltó a palestra de los medios de comunicación alemanes en 2009 cuando, junto a otros autodenominados ciudadanos del antiguo Reich, proclamó la fundación de una especie de microestado ficticio que renegaba de la República Federal de Alemania. Con este pseudónimo, además, F.H.B. dio múltiples entrevistas en medios de comunicación alternativos vinculados al universo de las teorías de conspiración, el negacionismo, el esoterismo y la extrema derecha germánica.

El Ministerio Fiscal sostiene que el acusado acogió en la finca de Anna a un menor alemán de 14 años tras prometer a sus padres que iba brindarle una educación alternativa y a cuidar de él, puesto que el adolescente había tenido problemas y sufrido bullying en el colegio. Una educadora que le daba clases en su país y que conocía al investigado fue quien le propuso desplazarse hasta Anna para convivir cerca de este, con el permiso de su familia. Según el amigo de Jessie, se preocuparon por él y lo integraron "como a un miembro más de la familia". El testigo admitió que el encausado hizo regalos a la víctima, como una guitarra, pero "solo lo que necesitaba" y que le ofrecieron recibir clases a distancia, asumiendo los costes junto a sus padres, que lo visitaban ocasionalmente. El padre se afincó en una localidad cercana al cabo de un tiempo.

El accidente y la impotencia sexual

Los testigos también afirmaron que el menor tenía libertad para moverse sin restricciones y describieron supuestas situaciones de enfrentamientos provocadas por este. La mujer que prestó testimonio -tras convivir a pocos metros del encausado- dijo que Jessie acudió en varias ocasiones a la caravana del menor porque la víctima "expresaba sus dificultades para dormir solo" -el hombre, en cambio, negó haber visto a su amigo entrar al vehículo por la noche- y trató de vincular la denuncia a que F.H.B. supuestamente se había negado a nombrar al adolescente CEO de una empresa suya.

Los declarantes sostuvieron que en el momento en el que los niños vivían en la finca de Anna había diversas caravanas más y que en total llegaron a convivir más de una decena de personas en la parcela. El amigo de F.H.B. dijo desconocer la supuesta impotencia sexual que alega la defensa para exculparle, aunque sí afirmó que estuvo varios meses convaleciente "sin poder moverse" tras un accidente a finales de 2022 en el que se fracturó varias costillas.

La acusación, ejercida por Antonio Orea, pide para F. H. B. una pena total de 22 años de reclusión, apelando a la especial vulnerabilidad de las víctimas -al presentarse Marsson como un supuesto especialista en en ayudar a jóvenes con problemas- mientras que la Fiscalía, por su parte, solicita una condena global de 15 años de cárcel para el investigado. El juicio va a alargarse, puesto que se ha aplazado el testimonio de los peritos a la espera de completarse la información de un contrainforme solicitado a dos médicos forenses del Instituto de Medicina de València a raíz de una pericial presentada por la defensa.

Pese a haber declarado ya durante la fase de instrucción a través de la cámara Gesell, los menores denunciantes tendrán que prestar testimonio por videoconferencia este martes, ya que residen en el extranjero. La declaración del acusado tendrá lugar al final del juicio, inicialmente a finales de julio.

Tracking Pixel Contents