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Nace una plataforma ciudadana contra el nuevo sistema de recogida puerta a puerta en Ontinyent

Los impulsores de la iniciativa son los mismos que recogieron 5.000 firmas contra el nuevo modelo de recogida de residuos

División de opiniones entre los vecinos de Ontinyent por el nuevo sistema "puerta a puerta"

Agustí Perales Iborra

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Ontinyent

Un grupo de vecinos de Ontinyent ha anunciado la creación de una plataforma para mostrar su rechazo contra el nuevo sistema de recogida de residuos puerta a puerta que a partir del lunes 15 de junio ya se implantará en toda la ciudad de Ontinyent, tras su puesta en marcha primero en el diseminado. Los impulsores de la iniciativa son los mismos que coordinaron la recogida de 5.000 firmas en contra del nuevo modelo.

Consultados por Levante-EMV, apuntan que la iniciativa está "en una fase incipiente" y no aclaran si han acudido a las diferentes reuniones coordinadas con el Ayuntamiento para que el vecindario exponga sus dudas. Lo que sí han lanzado es un amplio manifiesto en el que desgranan los motivos de la puesta en marcha de la plataforma. Y han preparado una amplia batería de preguntas "para que el Ayuntamiento las responda por escrito".

Así, exponen que están "a favor del reciclaje, de la protección del medio ambiente y del cumplimiento de los objetivos europeos de recuperación de residuos. Nuestra oposición no es al reciclaje. Nuestra oposición es a la imposición de un único modelo de recogida de residuos sin escuchar a la ciudadanía, sin valorar alternativas y sin garantizar que sea la mejor opción para nuestro pueblo".

También recuerdan que "miles de vecinos han expresado sus dudas y preocupaciones. Se han presentado más de 5.000 firmas pidiendo que se reconsidere el proyecto y, a pesar de esto, no se ha ofrecido una respuesta satisfactoria ni un proceso real de participación ciudadana. Las decisiones que afectan la vida cotidiana de todo un pueblo tendrían que contar con el consenso de sus habitantes".

Y defienden que "la normativa europea obliga a reciclar más, pero no obliga a implantar el sistema puerta a puerta. Otros municipios han optado por contenedores inteligentes, áreas cerradas, sistemas mixtos o modelos de identificación de usuarios que permiten mejorar el reciclaje sin alterar tanto la vida de los vecinos. ¿Por qué no se han estudiado ni presentado seriamente estas alternativas?. Por otra parte, exponen que "un cambio de esta magnitud afecta toda la ciudad y compuerta una inversión muy importante. Resulta incomprensible que no se haya realizado antes una prueba piloto en un barrio o zona concreta para comprobar su funcionamiento real, detectar problemas y corregirlos antes de extenderlo en todo el municipio. Los vecinos no tendríamos que convertirnos en un experimento".

También critican que "hablamos de un gasto muy elevado que acabaremos pagando entre todos. Antes de comprometer recursos públicos tan importantes, exigimos transparencia absoluta sobre los costes, los resultados esperados y las alternativas que se han descartado" y temen un aumento del coste para las familias: "En toda España las nuevas tasas y los nuevos sistemas de gestión de residuos están provocando incrementos significativos en el coste del servicio. Los ciudadanos tenemos derecho a saber cuánto costará realmente este modelo y qué garantías existen que no acabará repercutiendo en más carga económica para las familias".

Cabe recordar que desde el consistorio han adelantado sus intenciones de pedir al COR que se aplique una rebaja en las tasas con la puesta en marcha del nuevo modelo.

El Ayuntamiento de Ontinyent defiende los resultados de la recogida puerta a puerta entre los grandes generadores

Agustí Perales Iborra

Otra de las críticas expuestas por el colectivo vecinal tiene relación con las personas de la tercera edad: "Muchas personas mayores viven solas, tienen problemas de movilidad o dependencia. Obligarlas a bajar diferentes fracciones de residuos en días concretos genera dificultades añadidas que no se han tenido bastante en cuenta. Un sistema público tiene que ser accesible para todos". Y lamentan que "la presencia diaria de cubos, bolsas y residuos ante las fachadas generará molestias visuales y problemas de organización en muchas calles. Muchos vecinos consideran que esta situación es incompatible con la imagen que merece una ciudad limpia, ordenada y atractiva".

A su vez, han preparado una batería de 60 preguntas que quieren hacer llegar al Ayuntamiento: "Reclamamos que el Ayuntamiento paralice la implantación del sistema lleva a puerta y abra un proceso de diálogo real con los vecinos para estudiar alternativas menos invasivas, más cómodas y más consensuadas", apostillan.

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