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El colegio rural de Rugat cierra por falta de alumnos

La escuela integrada en el CRA Serra del Benicadell pierde los 3 alumnos que había y desaparece el próximo curso

El alcalde lamenta el cierre por la importancia de la escuela en un pueblo pequeño de 165 habitantes y explica que el colegio arrastra la falta de alumnado desde hace años. Afirma que “era una muerte anunciada”

El aulario del colegio de Rugat en una imagen de archivo.

El aulario del colegio de Rugat en una imagen de archivo. / Perales Iborra

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Rugat

Cierra otra escuela rural por falta de alumnos. El Aulari de Rugat, integrado en el CRA Serra del Benicadell que agrupa seis aularios (Montitxelvo, Aielo de Rugat, el Ràfol de Salem, Rugat, Salem y Terrateig), no abrirá el próximo curso 2026-2027 por la falta de escolares. Los tres alumnos de este curso que acaba de finalizar se marchan a otro colegio y con ello, el aulario de este pequeño municipio de 165 habitantes, que acusa el problema de la despoblación, cierra sus puertas.

El alcalde de Rugat, Jordi Escrivá, explica que el pasado curso “solo había 3 alumnos” y para el próximo, “dos de ellos, que son hermanos, se marchan al colegio de Castelló de Rugat, un pueblo que está muy cerca. El otro alumno es de Castelló y venía aquí al colegio, pero ahora también se marchará”. Ante la pérdida del alumnado, el colegio cierra sus puertas. El primer edil señala que en el pueblo “hay niños, pero van a los colegios de otros pueblos. Los padres trabajan fuera y les resulta más cómodo llevarlos a otras poblaciones”, indica Escrivá, que lamenta el cierre del colegio en un pueblo pequeño como Rugat, con lo que ello conlleva. “Es triste”, afirma el alcalde, aunque reconoce que la escuela arrastra los problemas de falta de alumnado desde hace años. “En un pueblo pequeño como este, con despoblación, llevábamos años con dificultades para atraer alumnos. Era una muerte anunciada. Es una mala noticia, porque un colegio da vida, es muy importante para los municipios pequeños. Pero que se vuelva a abrir una escuela es casi un milagro”, afirmaba el primer edil. Jordi Escrivá expone que desde el ayuntamiento han llevado a cabo varias iniciativas para atraer escolares. Explica que “montamos un comedor escolar municipal, pero no resulta atractivo. Las familias que trabajan fuera llevan a los hijos a otras poblaciones”. Escrivá también explica que han ofrecido alquileres asequibles y que una familia con niños estaba en un piso que el ayuntamiento habilitó en el edificio del antiguo ayuntamiento.

El alcalde señala que todas estas medidas para que familias con menores se instalen en Rugat no han acabado de funcionar y “el cierre del colegio era inevitable. Hemos hecho todo lo que hemos podido para que la gente venga, que los niños vayan al colegio, pero al final es elección de las familias. Son ellas las que deciden donde llevan a sus hijos al colegio”. Jordi Escrivá asegura que en Rugat “hay niños y niñas en edad escolar, pero van a otros pueblos”. Apunta a la proximidad de núcleos poblacionales pequeños. “Rugat, Aielo, somos núcleos muy juntos y cerca de Castelló de Rugat”, una población con mayor número de habitantes que concentra la vida social de los municipios cercanos.

Pérdida de un maestro

El CRA Serra del Benicadell también lamenta el cierre del Aulari de Rugat. La directora del colegio rural agrupado, Hilda Mompó, explica que “no hay alumnos y el colegio se tiene que cerrar. Perdemos un aulario y también un maestro, el que atendía este aulario”. La directora expresa el “pesar sentimental del cierre. Es una pena para los que llevamos muchos años que al final se acabe y se cierre. Pero es la consecuencia de la despoblación y de un municipio con una población mayor. Es un dolor sentimental”, asegura.

Presente y futuro del pueblo

El Ayuntamiento de Rugat, que ha anunciado el cierre, reconoce que es una “noticia muy triste” y señala que “la pérdida de una escuela siempre es un golpe muy duro, pero aún más en un pueblo pequeño como el nuestro. La escuela es vida, futuro, ilusión y el punto de encuentro de las nuevas generaciones”. “En una población cada vez más envejecida, ver como desaparece este servicio tan importante nos llena de tristeza y preocupación”, expresan desde el consistorio, que añaden que “con el cierre del aulario, perdemos mucho más que unas aulas: perdemos una parte esencial del presente y del futuro del pueblo”. El ayuntamiento, a través de sus perfiles en redes sociales, ha agradecido a “todas las familias, alumnado, maestros y personas que, a lo largo de los años, han formado parte de esta pequeña gran escuela y han dejado una huella imborrable en la historia de Rugat”.

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