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Gestión de residuos

La Canal de Navarrés vuelve a aplazar sin fecha la nueva recogida puerta a puerta por los problemas con las áreas de aportación

La mancomunidad deja en punto muerto el inicio del sistema a falta de completar los espacios comunitarios donde podrá depositarse la basura en determinadas circunstancias

Reparto de cubos para la recogida "puerta a puerta" en el auditorio de Chella, a finales de abril

Agustí Perales Iborra

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Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

Por segunda vez en dos semanas, la Mancomunidad de la Canal de Navarrés ha vuelto a aplazar la puesta en marcha del nuevo sistema de recogida de residuos "puerta a puerta", que estaba prevista para este lunes 6 de julio, por "razones técnicas".

En esta ocasión, el anuncio no ha venido acompañado de ninguna nueva fecha concreta. Según ha podido saber este diario, la entidad supramunicipal que agrupa a los ayuntamientos de Anna, Chella, Bolbaite, Navarrés, Quesa, Bicorp y Estubeny ha decidido dejar en punto muerto el inicio del modelo principalmente ante los problemas experimentados con la puesta a punto de las áreas de aportación cerradas, concebidas para que vecinos y comercios puedan depositar sus deshechos correctamente separados fuera del calendario de recogida a domicilio en determinadas circunstancias.

Teniendo en cuenta la controversia vecinal aparejada a la entrada en funcionamiento del puerta a puerta para todas las fracciones de residuos excepto el vidrio, en la mancomunidad preocupa que cualquier pequeño fallo o carencia en los primeros compases de su aplicación pueda generar problemas en el servicio o dar pie a un desarrollo insatisfactorio. En ese sentido, se han producido retrasos en la habilitación de las áreas de aportación provisionales que se están ultimando en los distintos municipios. Ayer aún faltaban las puertas por un fallo del distribuidor. Aunque en teoría llegarían el lunes y podían cumplirse los plazos, entraban en juego otras variables imprevisibles y los responsables de la mancomunidad prefieren no arriesgar. Dejar las puertas abiertas de estas zonas podría dar alas a aquellos que no están por la labor de ponerse a separar la basura, se declaran insumisos y están dispuestos a coger el coche con tal de cumplir con el rito de depositar la basura en el contenedor más cercano. La semana pasada, el Ayuntamiento de Anna ya denunció “actos incívico” en varios puntos del municipio, con contenedores vacíos mientras alrededor de los mismos se acumulaba la basura.

Basura acumulada en el exterior de contenedores en una zona de Anna, la semana pasada.

Basura acumulada en el exterior de contenedores en una zona de Anna, la semana pasada. / A.A.

De momento, otro gran hito pendiente será la retirada de todos los contenedores (excepto los de vidrio) y la limpieza de los espacios que ahora ocupan. Aunque en algunos municipios de la Ribera Alta que apostaron con anterioridad por el puerta a puerta llegaron a convivir un tiempo los dos modelos, en la Mancomunidad de la Canal de Navarrés se inclinan por dejarlo todo bien preparado para que se pueda poner en marcha el cambio en las mejores condiciones posibles. La nueva fecha de inicio del servicio será comunicada oportunamente a través de los canales oficiales.

Varios retrasos desde mayo

El inicio del nuevo sistema -considerado como el que mejores índices de separación en origen ofrece de cara a cumplir las exigencias de recogida selectiva que impone la normativa europea- se ha pospuesto ya en varias ocasiones. Cuando comenzó el reparto de los cubos, allá por el mes de abril, se anunció la intención de comenzar a prestar el servicio a finales de mayo. La polémica que se desató por el rechazo de muchos vecinos a cambiar de costumbres obligó a la entidad supramunicipal a dejar en suspenso sus planes, tras reconocer que no se había dado suficiente información a la población. Tras una nueva ronda de reuniones, diálogo y escucha a la ciudadanía, acompañada de una campaña pedagógica sobre el puerta a puerta, se anunció mediante cartas individualizadas a cada hogar que el modelo comenzaría a aplicarse el 29 de junio. Tres días antes, sin embargo, se aplazó la operación una semana por razones técnicas. Cumplido dicho plazo, el sistema se ha dejado ahora de momento en "stand by", a la espera de solucionar los últimos flecos pendientes.

En Ontinyent, el mismo modelo puerta a puerta se activó hace dos semanas. En este periodo de tiempo, considerado de adaptación, la capital de la Vall d’Albaida ha conseguido cuadruplicar la cantidad de residuos recogidos de la fracción orgánica, mientras que los de la fracción resto (los que acaban en vertederos al no poderse reciclar) han caído un 42%. Según las cifras ofrecidas por el ayuntamiento, el 90% de la ciudadanía está respondiendo adecuadamente. Una parte de la población ha expresado su rechazo al puerta a puerta a través de una manifestación que este jueves reunió alrededor de medio millar de personas en las calles de Ontinyent.

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