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Cierra la última carnicería de Millares tras un siglo de historia: "Es una pena, pero toca descansar"

Mari Carmen Pérez bajará la persiana del negocio que vende el típico embutido millarense el próximo 31 de julio: «Mis bisabuelos fueron pastores y yo he sido la tercera generación de carniceros»

La única carnicería de Millares "baja la persiana": "Es una pena, pero toca descansar"

Agustí Perales Iborra

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Millares

Con una población estable que no alcanza los 400 habitantes, Millares es uno más de esos pequeños pueblos de la denominada «España vaciada»: enclaves humanos acechados por la despoblación. De hecho, los datos oficiales confirman que su censo se ha reducido a la mitad desde el año 1996. Las estadísticas no engañan.

Perteneciente a la comarca de la Canal de Navarrés, los vecinos han podido adquirir productos de primera necesidad en tres negocios durante los últimos años: la carnicería, el horno y el ultramarinos. Sin embargo, a finales de mes las opciones se reducirán a dos, ya que Mari Carmen Pérez bajará la persiana de su negocio de charcutería por jubilación. Carnicería «la Mari» cierra sus puertas. Desde su pequeño mostrador, atendió a Levante-EMV y expresó que es una decisión que adopta «para descansar»: «Llevo trabajando desde los 14 años. Es el negocio de la familia, de toda la vida. Mis bisabuelos eran pastores en una época en la que no había carnicerías y se vendía en las casas. Luego, mis abuelos montaron la carnicería y mis padres tomaron el relevo. Yo trabajé durante 20 años en una fábrica de prendas de punto, pero aquello acabó y me vine. He estado casi 30 años al frente de la carnicería. Es hora de dar el paso».

«Yo nací en Millares, siempre he vivido aquí. Cuando cerraron la fábrica me puse a ayudar a mis padres de forma más seria, pero siempre lo hice. Realmente lo cogí en 2006, pero yo estaba 4 o 5 años con ellos en el negocio», prosiguió.

Mari Carmen Pérez departe con una clienta en su carnicería de Millares, que cierra a finales de mes.

Mari Carmen Pérez departe con una clienta en su carnicería de Millares, que cierra a finales de mes. / PERALES IBORRA

Consultada sobre la marcha del local, Pérez explicó la situación real:«A ver, los clientes son los que son. En pueblos como Millares quedamos pocos, la población es mucho menor en invierno. Sí es cierto que los fines de semana puede venir alguien más, a lo mejor también en Pascua, pero eso son unos pocos días».

«Los hábitos han cambiado. Antes la gente mayor compraba de otra forma. Lo cierto es que lo que más vendo es carne picada y hamburguesas», declaro.

Mari Carmen Pérez muestra algunos de los embutidos locales en su carnicería de Millares.

Mari Carmen Pérez muestra algunos de los embutidos locales en su carnicería de Millares. / PERALES IBORRA

El embutido local

Por otra parte, Mari Carmen Pérez también enfatizó que «el producto más típico es nuestro embutido, el embutido de Millares. Hay botifarras, longanizas, chorizos... todo lo elaboramos aquí, lo oreamos nosotros. A la hora de la verdad es lo que me ha ‘salvado’ todos estos años, ya que la gente busca este tipo de producto. Ahora, de cara a verano se vende menos. Es una pena, porque si no lo hacemos aquí no lo hará nadie».

Cartel que anuncia el cierre de la carnicería de Millares.

Cartel que anuncia el cierre de la carnicería de Millares. / PERALES IBORRA

«Se va a echar de menos»

Isabel, clienta habitual del local, lamentó la decisión:«Yo vivo en València, me casé con un chico de Millares. Venimos muchos fines de semana y los veranos. Se va a echar mucho de menos. Incluso, compraba producto de aquí para llevarme a la ciudad. Llevamos 26 años viviendo al pueblo y no será lo mismo sin la carnicería. No es el mismo producto el que te llevas a aquí, hecho de forma artesanal y con cariño, del que compras en un supermercado de ciudad. La elaboración casera y con cariño se nota, la verdad». José Ricardo Pérez Gómez es el actual alcalde de Millares. Consultado por este diario, lamentó el cierre de la carnicería:«Estos años hemos tenido carnicería, horno y ultramarinos. Y creo que hemos sido privilegiados. Ahora, cierra uno de los tres negocios y es una pena. Creo que hay que visibilizar las consecuencias de la despoblación». «Como alcalde de un pueblo pequeño me gustaría pedirle a las administraciones superiores -Diputación, Generalitat, Gobierno de España- que desarrollen políticas que incentiven la apertura de negocios en sitios como Millares. Es una problemática real», finalizó.

«No me he planteado traspasarlo, pero podría»

Mari Carmen Pérez ha colgado un cartel avisando del cierre de la carnicería y ha anunciado su decisión en redes sociales. Sin embargo, no ha estudiado la posibilidad de traspasar el negocio: «Es algo que no me he planteado y la verdad es que no sé si alguien estaría dispuesto a coger las riendas. Si alguien viene a preguntar, le atenderé sin problemas. Seré muy sincera, sería cuestión de hacer números y explicarle la situación real. Yo me marcho por jubilación y porque quiero descansar, creo que ya me toca».

«¿Si sería posible un traspaso?, claro, sería cuestión de dialogarlo. Incluso intentaría dar alguna facilidad, pero habría que hacerlo todo bien y ser muy sinceros. Ver los gastos, los posibles beneficios... hay gente que viene a pedir el ‘embutido de Millares’ y esto es por algo. Y da un poco de pena, porque sino lo hacemos nosotros no lo hará nadie», apostilló.

Una clienta pasa por delante de la carnicería de Millares.

Una clienta pasa por delante de la carnicería de Millares. / PERALES IBORRA

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