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Lanzamiento

Se consuma el desahucio de Juan Ramón, el enfermo de cáncer que luchaba por conservar su vivienda en Llocnou d'en Fenollet

El vecino, que tenía un contrato de alquiler previo en el bloque adquirido por un grupo inversor, ha dejado el piso para mudarse a Xàtiva tras un primer intento de lanzamiento que quedó abortado

La propiedad defiende que le ha ofrecido alternativas, pero no ha habido posibilidad de acuerdo, y que negocia nuevos alquileres con otros arrendatarios tras haber alcanzado pactos con varios inquilinos

Así ha sido el desahucio de Juan Ramón Ferre, enfermo de cáncer y residente en Llocnou d’en Fenollet

Agustí Perales Iborra

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Llocnou d'en Fenollet

La comisión judicial ha ejecutado este martes el desahucio de dos inquilinos que residían en el bloque de pisos de Llocnou d’en Fenollet adquirido por un grupo de inversores. Entre los dos desalojados se encuentra Juan Ramón Ferre, enfermo terminal de cáncer, que tenía un contrato de alquiler con la constructora que edificó la finca, y al que ya le paralizaron el desahucio en noviembre del año pasado tras la intervención de Servicios Sociales. Esta vez, el lanzamiento sí que se ha ejecutado.

Juan Ramón sale de la finca con sus últimas pertenencias, tras abandonar el piso de Llocnou d'en Fenollet, este martes.

Juan Ramón sale de la finca con sus últimas pertenencias, tras abandonar el piso de Llocnou d'en Fenollet, este martes. / Perales Iborra

Juan Ramón había abandonado ya el piso, situado en el bloque de la calle Verge dels Dolors, el lunes por la noche y este martes había acudido a la vivienda a recoger las últimas pertenencias. “He encontrado un piso en Xàtiva, con un alquiler de 350 euros, y ayer [por el lunes] ya me llevé prácticamente todas las cosas”. Juan Ramón explica que había recibido la notificación judicial informándole que este 28 de julio estaba programado el lanzamiento a partir de las 10 de la mañana. Sobre esa hora ha llegado la comisión judicial, que ha accedido primero a la vivienda de Juan Ramón, el primer piso del número 26, para revisar y dejar constancia del estado del inmueble, mientras que el cerrajero que les acompañaba ha procedido a cambiar la cerradura -Juan Ramón les ha entregado la llave. Representantes de la comisión judicial han destacado las “facilidades” de Juan Ramón ante el lanzamiento, al abandonar previamente la vivienda, y han explicado que ante esa situación, “se cambia la cerradura y entregamos la posesión a la representante de la parte demandante del desahucio”. A continuación, se han trasladado a la segunda vivienda que iba a ser desahuciada, una planta baja del número 30 de la calle Verge dels Dolors. El piso tampoco estaba ya ocupado y el proceso ha sido también rápido. En el momento en que se procedía a la entrada a esta vivienda ha llegado la Guardia Civil, que ha estado presente durante este segundo lanzamiento, que se ha materializado también sin inquilinos que desahuciar.

La comisión judicial, escoltada por la Guardia Civil, ante la segunda vivienda desahuciada este martes.

La comisión judicial, escoltada por la Guardia Civil, ante la segunda vivienda desahuciada este martes. / Perales Iborra

Desde la propiedad de los inmuebles han explicado que el pasado mes de mayo adquirieron 24 pisos en estos bloques residenciales de Llocnou. Tal como informó Levante-EMV, el bloque de viviendas salió a la venta por 2,1 millones de euros, y 17 de los 24 pisos estaban ocupados. El inmueble cuenta también con 27 garajes y 22 trasteros. El representante de la mercantil, formada por un grupo de inversores de la Ribera, asegura que con los arrendatarios de los pisos que están actualmente ocupados -otros están vacíos- “estamos negociando varias opciones y ofrecemos facilidades: un nuevo alquiler, con un seguro de impago que nos garantice que van a seguir pagando el alquiler; o bien que compren la vivienda o que la abandonen”. Con dos inquilinos han llegado a un acuerdo pactando “un nuevo alquiler de unos 450 euros”, aseguran desde la propiedad, que explican que en estos casos se había requerido la orden de desahuciar la vivienda y “con la comisión judicial se paralizó el desahucio al llegar a un acuerdo con un nuevo alquiler”.

Con los dos alquilados de los pisos que se han desahuciado este martes no se ha alcanzado un acuerdo. El del bajo del número 30 abandonó la vivienda, según explican desde la propiedad, que asegura que “acordamos que dejara el piso y le dimos dinero por adelantado para que se pueda alquilar otra casa”. Con Juan Ramón no ha habido posibilidad de acuerdo porque, según afirman, “nos ha amenazado. Y no vamos a permitir que nos amenacen de muerte”, indicaba el representante de la mercantil inmobiliaria, que señalaba que las amenazas han sido denunciadas ante la Guardia Civil.

Regularizar contratos

Juan Ramón Ferre, por su parte, afirma que “me dijeron que querían regularizar los contratos y subir los alquileres, pero comenzaron a presionar y, desde el juzgado, me aconsejaron que no me fiara. Les llamé para preguntar por el contrato, pero me iban pasando con razones, no me daban ninguna respuesta”, explica.

Desde el grupo de inversores que ha adquirido algunos de los pisos declaran que “estamos dando facilidades a los inquilinos que viven, pero tenemos que asegurarnos que vamos a cobrar el alquiler. Ofrecemos un precio un 30% por debajo del mercado actual”, resaltaban desde la mercantil, que añadían que “compramos la finca en mayo y en menos de tres meses ya estamos negociando con ellos”. La empresa inmobiliaria también asegura que están “reparando las fincas, hemos dado de alta la comunidad, estamos adecuando los zaguanes, mirando ascensores”, detallaban, aunque algunos residentes señalan que estas “mejoras” aún “no han comenzado”.

La comisión judicial, acompañada por el cerrajero, accediendo al bloque del piso de Juan Ramón, este martes.

La comisión judicial, acompañada por el cerrajero, accediendo al bloque del piso de Juan Ramón, este martes. / Perales Iborra

Juan Ramón Ferre, enfermo terminal de cáncer y que lleva unos dos años esperando plaza en una residencia tras solicitar la ayuda de la dependencia, ya vivió la angustia por una orden de desahucio anterior, que inicialmente fue paralizada y que ahora, tras consumarse el segundo intento de lanzamiento, ha abandonado definitivamente el bloque de pisos adquirido por un grupo inversor, en Llocnou d’en Fenollet.

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