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Entrevista | Roberto Turlo Director artístico del proyecto musical que la Orquesta Sinfónica Caixa Ontinyent está exportando a diferentes municipios

Territori Sinfònic llega a Aielo: "La música clásica necesita salir de los auditorios para conquistar nuevos públicos"

Roberto Turlo, director artístico del proyecto musical que la Orquesta Sinfónica Caixa Ontinyent está llevando a diferentes municipios valencianos con el impulso de la diputación, reivindica el "maridaje artístico", el elenco internacional y el carácter innovador de la propuesta

Roberto Turlo, con el oboe.

Roberto Turlo, con el oboe.

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Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

La Orquesta Sinfónica Caixa Ontinyent viaja este verano fuera de su sede del Teatre Echegaray para embarcarse en una nueva gira itinerante por espacios emblemáticos de diferentes municipios valencianos en el marco del proyecto Territori Sinfònic, una iniciativa cultural impulsada por la vicepresidencia primera de la Diputación de Valencia y la Fundació Sonora que conecta las comarcas valencianas a través de la música y el patrimonio.

Tras el primer concierto en Benimodo, el director artístico Roberto Turlo desgrana la propuesta musical "Essència de Buenos Aires", que traza un recorrido por la historia del tango con destacados solistas internacionales y que este miércoles llegará a la Plaça Palau de Aielo de Malferit (23.00 horas). Turlo también es el oboe solista de la Orquesta de València, ha colaborado con numerosas orquestas nacionales e internacionales y ejerce como director artístico del Festival Ópera Benicàssim.

P: ¿Qué sensaciones les dejó el estreno en Benimodo?

R: Muy positivas. Este concierto ya lo habíamos presentado en Ontinyent dentro del abono del Teatre Echegaray, pero llevarlo a otro contexto era diferente. Lo interesante de este proyecto es la combinación entre los jóvenes músicos de la Orquesta Sinfónica Caixa Ontinyent, los estudiantes becados de la Fundación Sonora y un elenco de solistas internacionales junto a músicos profesionales. Ese maridaje artístico es muy enriquecedor y supone un nivel de exigencia muy alto para todos. En Benimodo tanto el público como los músicos acabaron muy ilusionados y satisfechos con el resultado.

P. Salen de su escenario habitual, el Teatro Echegaray, para actuar en plazas de pueblos y espacios de relevancia patrimonial. ¿Cómo viven esa experiencia?

R. Este tipo de proyectos a mí me apasionan mucho. Llevo colaborando con la Orquesta Caixa Ontinyent cerca de veinte años y que haya sido seleccionada para un proyecto como este es muy motivador. Evidentemente, hay dificultades logísticas porque actuar al aire libre nunca es igual que hacerlo en un auditorio, pero técnicamente todo funcionó muy bien. Además, tocar en estos escenarios permite que muchas personas descubran un proyecto que quizá nunca irían a escuchar a un teatro.

P. La gira pasa por municipios pequeños. ¿Perciben una reacción distinta del público respecto al Echegaray?

R. El público se queda impresionado. No es un concierto de música clásica al uso. Desde el principio quise que fuera un espectáculo que contara la historia del tango a través de un recorrido musical, con arreglos muy potentes y mucha emoción. El espectador no sabe muy bien qué va a encontrarse y termina viviendo una experiencia muy intensa. En Ontinyent el público acabó en pie y en Benimodo ocurrió exactamente lo mismo. Es un espectáculo muy visual y muy emocionante.

P. El elenco tiene un marcado carácter internacional, con intérpretes de gran nivel. ¿Cómo ha sido su selección?

R. Siempre intento buscar propuestas diferentes. En el ámbito sinfónico clásico ya existen grandes orquestas profesionales que hacen un trabajo extraordinario. A mí me gusta explorar otros caminos. Conocí al pianista italiano Fabrizzio Mocata en un festival que dirijo en Benicàssim y al bandoneonista Lionel Gasso en Uruguay. También contamos con la extraordinaria de la cantante Graciela Ripalma. Más allá de su enorme calidad artística, son personas excepcionales a nivel humano. Cuando les propuse venir aceptaron enseguida, pese a que actúan habitualmente en festivales internacionales muy importantes. Eso dice mucho de su grandeza y también de la seriedad del proyecto.

P. El repertorio se aleja de un concierto convencional. ¿Qué han querido transmitir?

R. Quería construir un viaje musical. No me gusta incluir piezas de relleno. El programa recorre la evolución del tango desde sus orígenes, alrededor de 1910, pasando por el tango-canción de Carlos Gardel hasta llegar a la revolución musical de Astor Piazzolla. Hay obras muy conocidas y otras que el público descubre por primera vez, pero todas tienen una enorme fuerza. Los arreglos para orquesta de cuerda aportan una riqueza sonora extraordinaria.

P. ¿Qué momento diría que atraviesa la música sinfónica a nivel profesional?

R. En los grandes auditorios vive un momento magnífico. Basta ver la programación del Palau de la Música de València o del Auditorio Nacional para comprobar el enorme nivel que existe. Tenemos grandes orquestas y una oferta cultural extraordinaria. Pero fuera de esos espacios todavía tenemos un reto importante: atraer nuevos públicos. Pero creo que hay que refrescar la música clásica, porque cuando sales de esos espacios hay mucha carencia de nuevos públicos. Por eso he estado abierto a nuevas propuestas: el público es el que es y no es fácil de convencer. Hay que apostar por propuestas que, dentro de lo clásico, nos permitan atraer a nuevos públicos. El que está ya lo tenemos, pero cuando vamos a pequeños espacios es más complicado vender entradas. Ahí hay mucho camino por recorrer y por eso es importante llevar propuestas diferentes a espacios diferentes. No digo que no se esté trabajando, se están haciendo muchas cosas, pero hay que poner más entusiasmo y en ello estamos. Yo pongo mi pequeñoeo granito de arena y la orquesta de Caixa Ontinyent también.

P. ¿Qué supone que la Diputación apueste por una iniciativa de estas características?

R. Es oro. Que una institución como la Diputación respalde un proyecto así nos permite ofrecer la máxima calidad artística y, además, darle visibilidad. Contamos con músicos profesionales, jóvenes talentos y algunos de los mayores especialistas europeos en música de tango, como nuestro bandoneonista uruguayo Leonel Gasso, la cantante italo-argentina Graciela Di Palma o el pianista italiano Fabrizio Mocata. Poder llevar esta propuesta a espacios singulares es una auténtica maravilla.

P. ¿Cómo valora el impulso de la orquesta Caixa Ontinyent a través de la Fundació Sonora?

R. Lo importante es que permita dotar al proyecto de una estructura administrativa sólida para que todo funcione con mayor agilidad y dentro de la normativa. Si eso sirve para hacer más proyectos y ofrecer más oportunidades a los jóvenes músicos, bienvenido sea.

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