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Necrológica

Muere Rafaela Moncho, la mujer que convirtió el Estudio Federico en la memoria fotográfica de Xàtiva

La viuda del fotógrafo Federico Gil y cofundadora del histórico negocio setabense se hizo muy conocida por su capacidad para distribuir casa por casa las imágenes de las fallas y otras celebraciones de la ciudad según los vecinos que aparecían en ellas

Rafaela Moncho.

Rafaela Moncho.

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Sergio Gómez

Sergio Gómez

Xàtiva

Xàtiva pierde a una de las personas que mejor conocían sus calles, sus familias y sus historias. Rafaela Moncho, viuda del fotógrafo Federico Gil y cofundadora del Estudio Federico, ha fallecido este viernes a los 88 años, dejando tras de sí una trayectoria ligada a la fotografía y a la memoria colectiva de la ciudad.

Rafaela -que además de dos hijos dedicados al oficio deja una nieta- fue mucho más que la compañera de vida y trabajo de uno de los fotógrafos más reconocidos de Xàtiva. Durante años fue la cara visible de un particular sistema que convirtió al Estudio Federico -fundado a finales de la década de 1970- en una referencia para varias generaciones de vecinos.

El matrimonio formaba un tándem perfecto: Federico captaba las imágenes y revelaba cientos de fotografías tras cada gran acontecimiento, mientras que Rafaela se encargaba de que esas imágenes llegaran a las personas que aparecían en ellas. Especialmente recordada es su labor durante las fiestas falleras. Después de actos como la Cabalgata del Ninot, la Crida, la Ofrenda, la Germanor o la Cremà, el estudio preparaba las fotografías y, con la mayor celeridad posible, Rafaela recorría las calles de Xàtiva para distribuirlas casa por casa, localizando a quienes aparecían en ellas: una hábil técnica comercial que combinaba con su gran calidad humana y su carácter afable.

Rafaela Moncho.

Rafaela Moncho. / Estudio Federico

Sin móviles, sin redes sociales y sin bases de datos digitales, la difunta tenía un método propio basado en el conocimiento de la ciudad y de sus vecinos. Trabajadora incansable, poseía una gran capacidad para relacionar nombres, familias y lugares y conseguía encontrar prácticamente a cualquiera. Su habilidad para identificar a las personas se convirtió en una de sus señas de identidad y en una muestra de una época en la que conocer la ciudad era una poderosa herramienta de comunicación.

El legado de una familia dedicada a la imagen

Rafaela y Federico transmitieron su pasión por la fotografía a sus hijos, Federico y Rafael Gil, que continuaron vinculados al mundo audiovisual y tomaron el relevo del estudio familiar que hoy se emplaza en la calle Montcada, cronista sobre todo de las fiestas falleras y de los grandes acontecimientos sociales de la ciudad.

Federico Gil padre falleció en 2001, a los 64 años, después de más de tres décadas de trayectoria profesional. Su estudio, que en 1979 se situó en el pasaje Del Lleó , se convirtió en un archivo de miles de momentos vividos por los setabenses.

El funeral por el fallecimiento de Rafaela Moncho se oficiará este sábado a las 12 horas en la Seu de Xàtiva, mientras que el velatorio se realiza en el Tanatorio Cerdà. Con ella desaparece una figura que representaba una manera de trabajar basada en la cercanía, la memoria y el trato directo con las personas.

Su labor permitió a muchas familias atesorar valiosas imágenes de fiestas y celebraciones que forman parte de la historia reciente de Xàtiva.

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