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Sin eclipse solar en Xàtiva: "A ver si tenemos más suerte el año que viene"

Las inmediaciones del Castell se llenan de vecinos, congregados para ver el histórico fenómeno astronómico

Un largo manto de nubes imposibilita la visión del fenómeno astronómico en algunas franjas del territorio valenciano

A la izquierda, diferentes grupos observan el eclipse desde el mirador del Bellveret de Xàtiva. A la derecha, el fenómeno tapado por las nubes.

A la izquierda, diferentes grupos observan el eclipse desde el mirador del Bellveret de Xàtiva. A la derecha, el fenómeno tapado por las nubes. / José Luis G. Llagües

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Xàtiva

Pasaban las seis y media de la tarde y comenzaban a llegar los primeros curiosos. Las inmediaciones del Castell de Xàtiva -la joya del patrimonio histórico setabense- se llenaron de grupos de amigos, parejas, familias o espectadores solitarios para observar el eclipse solar del 12 de agosto de 2026, el hito astronómico que ha copado telediarios y ha causado que corrieran ríos de tinta durante las últimas semanas. Al tratarse de un punto alto, la observación era -en teoría- privilegiada. Las recomendadas gafas específicas -que se han vendido como churros durante los últimos días- poblaban alguna cara a modo de prueba y estaban presentes en muchas bolsas y manos. Los espectadores llegaron preparados. Además, el Ayuntamiento habilitó un servicio especial de autobuses desde la Plaça del Espanyoleto y los vehículos llegaron sin problemas.

Sin embargo, también hizo acto de presencia un visitante al que nadie quería: las nubes. El firmamento se vio cubierto pasadas las seis y media de la tarde por un manto espeso que imposibilitó la visión del fenómeno atmosférico. El eclipse solar no fue visible en la capital de la Costera y en otros muchos puntos de la geografía valenciana.

Observadores del eclipse en el Bellveret de Xàtiva.

Observadores del eclipse en el Bellveret de Xàtiva. / José Luis G. Llagües

Y la gente se resignó. No tenía otra. "Ahora vamos a quedarnos a ver las lágrimas de San Lorenzo, ya que hemos montado el tenderete. Desde las seis y media estamos aquí. Al menos, hemos estado juntos y hemos hablado. Eso siempre es lo mejor... a ver si hay suerte el año que viene", comentaban Ramón, Yolanda, Àngels y Montse, un grupo de amigos que montó el campamento en el mirador del Bellveret. "Al llegar ya hemos visto que era casi seguro que no lo íbamos a ver, pero no nos íbamos a mover. Lo que toque toca", explicaron.

A escasos metros se encontraban Salva y su hijo Santi: "Llevamos un rato largo aquí, también desde las seis y media casi. Hemos venido pronto pensando que estaría todo lleno, pero no había nadie. Y ahora no se ve nada. Vamos a aguantar todo el tiempo posible. Es una decepción, igual toca esperar a ver la lluvia de estrellas". A Joan, Patricia y Noé -que quisieron verlo en familia- les pasó lo mismo: "No lo vamos a poder disfrutar, acabaremos viéndolo en la tele. Hemos aguantado todo lo posible, ya que habíamos venido".

Esta vez, la suerte, la naturaleza o cualquier otra causa -para designios colores- causaron que en Xàtiva no se pudiera observar el hito astronómico. En los próximos dos años se repetirá el fenómeno. Quizás, entonces haya más suerte.

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