«Veriueu-ho show»

Teatre Micalet (valencia)

Actor, autor y director: Xavi Castillo. Música: Els A-phonics - Surf& Roll. Producció: Pot de Plom-Teatre.

La Cia. Micalet vuelve a hacerse cargo de la gestión de la sala del mismo nombre. Y para abrir boca de esta nueva etapa se ha elegido a Xavi Castillo, quien presenta este nuevo trabajo, que contempla algunas novedades. En esta ocasión el showman alcoyano sale a escena acompañado por el grupo de rock & roll Els A-Phonics, lo que le da al espectáculo un mayor empaque, ritmo y precisión que en otras ocasiones. También Castillo consigue un atmósfera más cabaretera, muy acorde con su sentido de humor. Por lo demás, su modo de entender el teatro sigue igual, como la vida de Julio Iglesias. Igual, salvo los cambios que se producen en las noticias políticas, sobre todo las de nuestra Comunitat, que sigue siendo el mejor combustible para ese arsenal de sarcasmo y mordacidad que es Castillo.

Y no falta, claro, el sentido genérico de la tradición que viene de Aristófanes. Un teatro mordaz, crítico e irónico con la realidad política actual. Fresco, del día, ya que puede variar según las noticias (¿cómo habrá tratado Castillo la dimisión de Esperanza Aguirre?) El día que yo estuve se centró sobre todo en las agresiones sufridas por los alumnos del Lluís Vives a manos de la Policía Nacional, o el aeropuerto sin aviones de Castelló, con una divertida oda a los conejos que pueblan aquel páramo. También destaca el sketch de los recortes en las escuelas infantiles.

Castillo sigue explotando la crítica litúrgico-política-cultural y la risa. Un estilo repleto de historias que se ramifican, se entrecruzan y echan a volar, y de las que el cómico nunca suelta prenda, atándolas y reatándolas con salidas inesperadas. Porque otro de sus talentos es la imprevisibilidad: nunca sabes por dónde saldrá, si por la reaparición de Rita, de Fabra (don Carlos) o del Papa€ Un estilo que tiene que ver con la capacidad comunicativa y vis cómica que Castillo posee de natural, redondeado con un notable trabajo como guionista. Ironía y mala leche, sin estrés. Humor hilarante, a veces bruto. Siempre interactivo con un público que acaba con agujetas en la cara.