La Fira del Llibre de Valencia cerrará esta tarde sus puertas con un balance "positivo", ya que a pesar de que ha llovido prácticamente la mitad de los días, las ventas y las visitas solo serán entre un 10 y un 15% inferiores a lo previsto.

Así lo ha afirmado a EFE el presidente del Gremi de Llibrers de València, David Cases, quien ha destacado que la 48 edición de la Fira arrancó el 25 de abril, y acumuló cinco días seguidos de lluvia que hicieron perder el 60% de las ventas.

Sin embargo, la actividad se ha ido recuperando hasta alcanzar hoy un reducción de oscilará entre el 10 y 15%, tanto en en ventas como en visitas (se esperaban unos 400.000 visitantes), lo que significa que si no hubiera llovido hubiera sido una edición "muy buena".

Pero Cases ha destacado que la Fira del Llibre, la segunda en importancia de toda España en volumen, es "mucho más que vender libros", ya que cuenta con un importante programa cultural, que incluye firmas y presentaciones de libros, conferencias, espectáculos musicales y actividades para los más pequeños.

El programa cultural de la Fira, que este año ha rendido homenaje a Vicent Andrés Estellés, se trabaja durante "mucho tiempo", ha destacado el presidente del Gremi de Llibrers, quien ha afirmado que se trata de un acontecimiento "muy consolidado" al que asisten también autores "muy importantes".

Sobre la posibilidad de alargar esta edición o cambiar de fechas la Fira para evitar en lo posible la lluvia, ha afirmado que prolongarla es "imposible" porque hay muchos contratos "cerrados" de seguridad o de alquiler de las casetas, y se tiene un permiso del Ayuntamiento para ocupar Viveros determinados días.

Sobre el período en el que se celebra, ha defendido que está "muy estudiado", ya que en pocas semanas empezará a hacer mucho calor en Valencia, y tampoco no es conveniente acercarse demasiado a la de Feria del Libro de Madrid, que se celebra entre finales de mayo y principios de junio, porque "los autores potentes no vendrían".