Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Enigma

¿Dónde descansa Ausiàs March?

El lugar de sepultura del poeta del Segle d'Or es un enigma aunque los historiadores dan por seguro que no está bajo la lápida con su nombre en la Catedral

¿Dónde descansa Ausiàs March?

¿Dónde descansa Ausiàs March?

Es un gran enigma. Esa es la respuesta más directa a la pregunta del titular. No obstante, dos cosas se dan hoy por seguras: a) Ausiàs March (1400 - 1459) fue enterrado en la Catedral de Valencia; y b) no descansa bajo la lápida colocada en su honor en 1959. Todo apunta los últimos hallazgos arqueológicos refrendan esta hipótesis a que el sepulcro del genial poeta debe de estar en el entorno de la actual capilla de San Pedro, del siglo XVII. Allí estaría en época medieval la capilla de San Marcos, la de la familia March.

El Arxiu del Regne de València acaba de desempolvar el testamento que el escritor y señor de Beniarjó realizó el 29 de octubre de 1458, al sentirse enfermo. En él, indica su lugar de sepultura: «?en lo cementeri de la Seu de València, en els vas de la capella dels March, en la claustra de la Seu prop lo capítol».

La cita contiene referencias bastantes claras sobre el sitio de la tumba del poeta, según el profesor de Historia Medieval de la Universitat de València Mateu Rodrigo. Hay que situarse, claro, en 1459, cuando la Seo tenía una configuración distinta a la actual.

La Puerta de los Hierros no existía (se proyecta en 1703) y la capilla del Santo Cáliz la entonces aula capitular, «lo capitol» del testamento y la torre del Micalet estaban separadas del resto del edificio. Lo que había entre unas y otras estructuras, a los pies de la Catedral, era un patio claustral («la claustra de la Seu»), señala el historiador, donde a partir de 1459 se construyó la ampliación llamada «Arcada Nova».

Así, la teoría del especialista, recogida ya en la aproximación biográfica a Ausiàs realizada por Jaume Chiner, es que la vieja capilla de San Marcos, la de los March, desaparecida en la segunda mitad del siglo XV (poco después de la muerte del poeta), estaba «en la crugía este del antiguo claustro» y ocuparía parte de la posterior y monumental de San Luis, levantada en esa época a instancias de los dos obispos de Valencia que luego serían los papas Borja.

Para ubicarnos, entrando hoy por la Puerta de los Hierros, deberíamos colocarnos en las primeras capillas de la derecha.

A finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, la dedicación a San Luis se trasladó a otra capilla y en parte de la anterior de los Borja se construyó la barroca de San Pedro, que además funcionó como parroquia independiente.

Esta ha sido objeto de una reciente restauración el arzobispo y la consellera Català la presentaron en 2013 y, en los trabajos, apareció un pequeño escudo que Mateu Rodrigo atribuye a la familia March y que, «sin duda», procede de la antigua capilla de San Marcos, fundada a principios del siglo XIV por Berenguer March, canónigo, jurista y tío-bisabuelo de Ausiàs.

Así lo expone el especialista en un artículo del último volumen de Archivo de Arte Valenciano, de la Real Academia de San Carlos.

El arquitecto conservador de la Catedral, Salvador Vila, confirma la aparición de esta pieza entre el relleno de las ventanas góticas de la capilla, ahora sacadas de nuevo a la luz. «Seguramente era una clave de bóveda», afirma a Levante-EMV.

La presencia de la capilla de los March en esta zona del subsuelo de la Seo se apoya además en otro hallazgo arqueológico, más antiguo: la aparición de un sepulcro en el viejo Fossaret de Sant Pere (el cementerio de la parroquia catedralicia de San Pedro, que recaía a la calle Barchilla) que Mateu Rodrigo atribuye a otra pariente del poeta, su tía Bartomeua March.

Algunas voces han puesto en duda en el pasado que los restos de Ausiàs estén en la Catedral. No obstante, el historiador y canónigo archivero de la Seo, Vicent Pons, coincide con Rodrigo en que la zona de la capilla de San Pedro se perfila como el lugar de la tumba.

¿Por qué el ayuntamiento y Lo Rat Penat pusieron en 1959 la lápida en un punto tan alejado? Posiblemente, por un error al interpretar a Sanchis Sivera. Lo que está por ver ahora es si, como Cervantes, los restos de Ausiàs March serán objeto de busca algún día.

Compartir el artículo

stats