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En busca de sus restos

"Encontrar a Ausiàs March podría ser más fácil que a Cervantes"

Los expertos discrepan sobre las posibilidades de localizar los restos del poeta en la Catedral

"Encontrar a Ausiàs March podría ser más fácil que a Cervantes"

"Encontrar a Ausiàs March podría ser más fácil que a Cervantes"

Ausiàs March no descansa bajo la lápida situada en 1950 junto a la puerta románica de la Catedral de Valencia. Pero, ¿cabría la posibilidad de encontrar sus restos en la Seo o sería una empresa abocada al fracaso? Historiadores y especialistas en el genio del Segle d'Or valenciano expresan opiniones diferentes sobre una posible búsqueda de sus huesos. En lo que coinciden es en la relevancia histórica del poeta y en la importancia de mantener viva su figura y su mejor legado: su obra escrita.

«No es imposible encontrar a Ausiàs March. Igual podría ser más fácil que encontrar a Cervantes». La afirmación del medievalista Mateu Rodrigo se fundamenta en que el enterramiento del poeta valenciano se puede localizar en un punto bastante concreto de la Seo.

Como publicó ayer Levante-EMV, el hallazgo de una clave de bóveda con el escudo de los March durante la restauración de la capilla de San Pedro (2013) destapado por el citado profesor de la Universitat de València corrobora la teoría de que en esta zona del templo en los pies del edificio, cerca de la sala capitular, ahora capilla del Santo Cáliz tuvo que estar la capilla de San Marcos, la de la familia March en los siglos XIV y XV. Allí fue donde el poeta (1400 - 1459) quiso reposar para la eternidad, según su testamento de 1458: «?en los vas de la capella dels March, en la claustra de la Seu prop lo capítol».

Rodrigo reconoce que encontrar los restos de Ausiàs no es tarea sencilla, aunque el área esté bastante clara. Habría que levantar el pavimento de la capilla de San Pedro, recién restaurada. «Quizá alguna zona adyacente, pero no creo», matiza.

No es extraño que este tipo de investigaciones fracasen, añade, como en el caso de Velázquez. Y al tratarse de la Catedral se une el problema de que fue lugar habitual de enterramientos desde el siglo XIII al XIX.

Este último dato es el que lleva al historiador y canónigo archivero de la Seo, Vicent Pons, a sostener que encontrar los huesos del poeta sería «muy complicado, por no decir imposible». En su opinión, una empresa «descabellada», dadas las «muchas transformaciones» del área del templo donde a buen seguro estaría en eso coincide con Rodrigo la tumba.

Una zona muy transformada

Justo el año de la muerte de Ausiàs (1459), el cabildo encargó ampliar la Catedral con la construcción de la llamada «Arcada Nova» donde estaba la «claustra» (el patio claustral). En ese entorno estaba la capilla de los March, demolida en la segunda mitad del siglo XV para dejar paso también en esa zona a la de San Luis encargada por los Borja. Parte de esta, a su vez, se transformó a finales del siglo XVII en la barroca capilla de San Pedro, en pie actualmente.

«Como en el caso de Cervantes, me parece muy difícil. De todas maneras, ¿el lugar concreto es tan importante?», se pregunta Pons, profesor también de la Universitat de València.

Jaume J. Chiner es el autor de la biografía canónica del poeta hasta la fecha (Ausiàs March i la València del segle XV). «Ojalá se pudieran encontrar los restos», responde a este diario, pero «es difícil, al tratarse de un lugar de muchas reformas». Chiner, junto con Rodrigo, han sido los principales valedores del error en la lápida de March y de que su tumba estaría bastante lejos de la losa diseñada por Manuel González Martí y patrocinada por Lo Rat Penat y el ayuntamiento de la ciudad.

«En Cervantes agrega existen señales de su cuerpo y sobre su vida que facilitarían la hipotética identificación de un esqueleto». En Ausiàs, apunta el investigador, no habría con quien cotejar el ADN.

El testamento habla además del enterramiento «en los vas de la capella». Esto es, no en un sepulcro individual, sino en un «vaso» donde iban a parar los restos de distintos miembros de la familia, algo habitual en época medieval. Una dificultad añadida, en opinión de Chiner.

El profesor de Filología Catalana de la Universitat Vicent J. Escartí, compilador de la poesía completa de Ausiàs March para la Institució Alfons el Magnànim, no es partidario de este tipo de búsquedas: «Quizá me maten otros investigadores, pero me interesa la obra de Ausiàs, no sus restos». En todo caso, ve más que difícil una identificación de lo que se pudiera encontrar.

Josep Piera coincide en que lo importante es «la memoria viva de los versos de un poeta», si bien «todo lo que suponga hablar de Ausiàs y poner de relieve su figura me parece positivo», afirma. Asimismo, subraya la importancia de que descanse en la Catedral, «por lo que simboliza». «¿El lugar concreto donde pueda estar y lo que pueda costar una investigación? ?Ai, mare?», suspira.

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