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Razón vs. Instinto

Razón vs. Instinto

Razón vs. Instinto Levante-EMV

Amanos del psiquiatra Martin Dysart llega un joven paciente, Alan, que acaba de cometer una acción atroz: ha cegado con un punzón a los caballos que cuidaba. Paradójicamente, el chico siente una fascinación asombrosa por este animal desde que era un niño. Cuando el médico comienza a indagar en el suceso y en las motivaciones de Alan, descubre que su vida se ha visto condicionada por una educación opresiva, con un gran componente religioso y con una enorme presión paterna. Su manera de expresar el inconformismo y la frustración que siente por no poder dar rienda suelta a su pasión, es dañar aquello que adora.

La compañía Ferroviaria y Teatro Circo Murcia han sido los encargados de llevar este texto de Peter Shaffer —Equus— a escena con una adaptación de Paco Macià, quien también se ha hecho cargo de la dirección. Macià se ha decantado por compensar la densidad de un texto muy reflexivo con un trabajo físico sustancial. En escena se crean imágenes brillantes, como por ejemplo el encuentro de Alan y el equino Diamante a medianoche o el desfilar de los caballos por el escenario.

El elenco formado por César Oliva, Román Méndez, Eloísa Azorín, Toni Medina, Anaïs Duperrein, Antonio Mateos y Lorenza Di Caloger está fantástico. Oliva —en el papel de Martin Dysart— transmite de forma rotunda las dudas acerca de su trabajo y de la forma en que va a cercenar la pasión de Alan al acabar con su trastorno.

Hay que destacar el trabajo de Pedro Yagüe con una iluminación extraordinaria, que acompaña a esta puesta en escena más que notable.

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